Toma de posesión del Gobierno sursudanés con retraso paraliza proceso de paz
Yuba, 16 mar (EFE).- Después de casi un mes de intensas negociaciones, los 34 ministros y 9 viceministros del nuevo Gobierno de unidad nacional de Sudán del Sur tomaron hoy posesión, pero el retraso en asumir el cargo ha llevado a la parálisis de las instituciones, según una fuente oficial.
El secretario de prensa de la Presidencia, Ateny Wek Ateny, dijo a Efe que 'el retraso a la hora de nombrar el nuevo Ejecutivo condujo a 'una parálisis del sector estatal' y de los siguientes pasos en la hoja de ruta.
La creación de un Gobierno de unidad nacional es uno de los puntos fundamentales del acuerdo de paz alcanzado por el Gobierno del presidente Salva Kiir y la oposición en 2018 y fue anunciado el pasado 22 de febrero, después de que su formación fuera pospuesta en dos ocasiones, en mayo y en noviembre de 2019.
Entre las cuestiones que han quedado estancadas por el retraso en la toma de posesión de todos los miembros del gabinete, debido a las discrepancias entre las diferentes facciones, está el nombramiento de los gobernadores de los estados que componen el país y de los miembros del Parlamento.
Ateny afirmó que en los próximos días se iniciarán esos nombramientos y el Gobierno empezará a trabajar para 'abordar los problemas relacionados con el proceso de paz, la reconciliación y para satisfacer las necesidades de los ciudadanos'.
Los 34 ministros y 9 viceministros, que fueron nombrados el jueves pasado, juraron hoy sus cargos ante Kiir en el palacio presidencial de Yuba, en presencia del líder de la oposición armada y primer vicepresidente, Riek Machar, junto a los otros cuatro vicepresidentes y representantes de organismos africanos que han mediado en el conflicto que estalló en Sudán del Sur a finales de 2013.
'Espero que trabajen para implementar los artículos del acuerdo de paz y para ofrecer los servicios que se esperan de ustedes a los ciudadanos de nuestro país', dijo Kiir en la ceremonia.
El pasado 22 de febrero Kiir tomó posesión de nuevo como jefe de Estado y Machar volvió a ocupar el cargo del que fue expulsado en 2013, acusado de orquestar un golpe de Estado, lo que dio comienzo a una guerra civil que se calcula que ha dejado 400.000 muertos y ha llevado a cientos de miles de personas a desplazarse internamente o abandonar el país. EFE

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