Tragedias urbanas reflejan la angustiosa situación de indígenas de Paraguay
Asunción, 25 feb (EFE).- La muerte de una menor indígena en Asunción ha expuesto la angustiosa situación de un colectivo que malvive en las calles de la capital paraguaya sin esperar nada del Estado, reflejo del desamparo de los pueblos ancestrales del país, unas 120.000 personas en situación de pobreza.
Es una extrapolación que señalaron este martes a Efe distintos referentes políticos y sociales tras conocerse el fallecimiento de una indígena de 12 años cuyo cuerpo fue encontrado el lunes descompuesto y con un cordón atado al cuello cerca de la central de autobuses, según informó la Fiscalía.
Un caso que se añade al ocurrido el mes pasado en un predio abandonado del centro histórico donde fue rescatada una indígena de 13 años maniatada y con signos de haber sufrido abusos sexuales.
Y al del indígena de 29 años que murió baleado en diciembre en el centro de Asunción, donde se ganaba la vida como reciclador, un crimen sin aclarar que se sospecha tuvo como móvil el odio racial.
Casos que se dieron en el 'hábitat de calle' de muchos de esos indígenas con incidencia en esos menores que caen bajo redes de explotación laboral y sexual a cambio de drogas como la cola de zapatero (pegamento industrial).
Esta situación tiene sus raíces en el pasado puesto que muchas comunidades indígenas de Paraguay fueron desposeídas de sus tierras ancestrales durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989) y en la primera década de democracia.
LA FOTO URBANA DE LA VULNERABILIDAD INDÍGENA
El último de ellos motivó este martes la intervención en la comisión permanente del Congreso de varios legisladores que apuntaron a la condición de pobreza de las comunidades nativas del país como la causa de su emigración a centros urbanos donde no logran el arraigo.
El 66 % de esta población vive en situación de pobreza y el 34 % de pobreza extrema, según los datos oficiales. Al respecto, Sixto Pereira, senador del Frente Guasu (izquierda), dijo a Efe que esa pobreza marca el grado de 'descomposición del pueblo indígena' y genera episodios como los de Asunción.
El legislador relacionó ese éxodo indígena con el despojo de sus tierras que sufren muchas de esas comunidades por parte de empresarios que buscan la implantación del monocultivo de soja.
'La migración del campo a la ciudad de los indígenas se explica por ese modelo extractivista (...). Este problema hay que contextualizarlo en el modelo sojero que va en detrimento de los pueblos indígenas', dijo Pereira, miembro de la comisión de Asuntos Indígenas del Senado.
Añadió que es necesario 'rediseñar el modelo de gestión del Estado hacia los pueblos originarios' y replantear instituciones como el Instituto Nacional del Indígena (INDI), cuya labor es muy cuestionada. 'Yo no hablo de abandono de las políticas públicas, es que no hay políticas públicas para 120.000 compatriotas', dijo Pereira.
Señaló además que ni el Ejecutivo de Mario Abdo Benítez ni los Gobiernos que le precedieron del conservador Partido Colorado han tenido 'voluntad política' para una solución.
Por su parte, Oscar Ayala, secretario ejecutivo de la Coordinadora de Derechos Humanos de Paraguay (Codehupy), coincidió en que los últimos sucesos en Asunción son parte de 'una discriminación estructural' que afecta a los pueblos indígenas y que se expresa en la 'fragilidad jurídica' de su tierras, lo que las hace vulnerables a los intereses de los empresarios de soja o agroganaderos.
Ayala agregó que también hay que tener en cuenta el 'estado de necesidad' de esas comunidades, cuya pobreza les obliga a alquilar esas tierras por unas 'monedas'. 'Frente a esto no hay una protección eficiente de las instituciones, ni del INDI ni de la Fiscalía', acotó.
LA INDIGENCIA INDÍGENA COMO PAISAJE NORMALIZADO
Unicef emitió este martes un comunicado en el que, a raíz de la muerte de la niña, instó al Estado a fortalecer la protección de esos menores con políticas, programas e inversión y recursos en salud, nutrición y educación.
Al respecto, Rafael Obregón, representante de Unicef en Paraguay, dijo a Efe que los últimos sucesos de Asunción son la 'foto de la situación de la población indígena a nivel nacional'.
Obregón apuntó que el Gobierno cuenta con iniciativas para 'cerrar esas brechas' y que Unicef colabora con programas para una mejor articulación institucional y capacitación y en aras de destinar mayores inversiones en esos campos.
Sin embargo, reconoció que los ejemplos de violencia de Asunción muestran que la 'situación es muy preocupante' y apeló a la ciudadanía a denunciar esos casos. 'Es importante que no se normalicen este tipo de situaciones a nivel social y que no se asuma como parte de la cotidianidad del país', dijo.EFE

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