Túnez se presenta sin su estrella goleadora y en periodo de transición

Túnez, 14 ene (EFE).- La selección de balonmano de Túnez arranca en el mundial de Egipto la era 'post Toni Gerona' sin su gran estrella -afectada por Covid- y en medio del proceso de renovación y rejuvenecimiento que el técnico catalán comenzó a imponer tras alzarse en 2018 con el título continental africano y que no pudo culminar tras no poder reeditarlo al perder la final del 2019 en su propia casa.

Un partido ante su afición en el que las 'Águilas de Cartago' fueron barridas de la pista por unos 'faraones' con mejor mentalidad y mayor físico, que en ningún momento dieron opción a un equipo envejecido asido a demasiados vicios del pasado.

Destituido Gerona, aún en negociaciones por el finiquito con Federación Tunecina de Balonmano, su sucesor en el cargo, el tunecino Sami Said, mantiene el bloque que tantas alegrías ha dado a los tunecinos en la última década, trufado con algunos jóvenes que comienzan a destacar tanto en la débil liga local como en el golfo Pérsico y en Francia.

Y sin su principal estrella, Amine Bannour (Steaua de Bucarest), de 30 años y máximo anotador de la selección con 507 goles, que se ha quedado fuera de la lista tras dar positivo por coronavirus.

La columna vertebral la sostienen aún el guardameta Marwan Maggaiz (Club African), de 37 años y una institución en el balonmano tunecino con 203 internacionalidades; el central Mohamad Soussi, de 27 años, ex del Montpellier y actualmente en el Tremblay-en-France, Oussama Jaziry (Al Ahly Egipto) y Mosbah Sanai (29), antiguo extremo del Steaua de Bucarest y segundo artillero con 365 tantos.

SANGRE NUEVA

Junto a ellos, Said -que tiene amplia experiencia en equipos del golfo y dirigió durante tres temporadas al Etoile su Sahel, uno de los clubes punteros de Túnez-, ha incluido sangre nueva como la del guardameta Mehdi Harbaoui (Selectat Alsacia), que a sus 24 años debutará en un mundial.

El lateral Hazem Bacha, de 19 años y una de las estrellas emergentes del Esperance, campeón de Túnez, y el pivote Islem Jebeli (22 años), la corpulenta referencia del equipo de Hammamet, conocido localidad turística próxima a Túnez.

Especial incidencia tendrán también por su experiencia internacional los dos jugadores del Tatran Presov, campeón de la liga eslovaca, el extremo Anouar Ben Abdallah (24 años), y el experimentado pivote titular, Jihed Jaballah (31 años), uno de los pretorianos de la selección

OBJETIVO TOKIO

El objetivo de las 'Águilas de Cartago', encuadradas en el grupo B con España, Brasil y Polonia, es avanzar hasta al menos los cuartos de final y sobre todo ganar en experiencia, cohesión y juego de cara a la cita que Saidoi ha marcado como su objetivo, la clasificación para los juegos olímpicos de Tokio.

Perdida la bala de la clasificación directa que hubieran logrado renovando el título continental en casa frente a su afición en 2019, los tunecinos miran sobre todo al torneo de clasificación que se disputará entre el 12 y el 14 de marzo en Montpellier.

Allí se tendrá que diputar uno de los dos billetes en juego frente a Portugal, Croacia y Francia, equipos a priori más potentes.

Los tunecinos iniciaran su andadura en el mundial de Egipto este viernes frente a Polonia, el domingo se enfrentarán a Brasil y cerrarán la primera ronda el martes frente a España. EFE

20210114 https://www.diariolibre.com

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