Turistas afanados recorren aeropuerto de Buenos Aires ante veto por COVID-19
Buenos Aires, 13 mar (EFE).- Decenas de turistas buscando información o que quieren adelantar su vuelta a casa llegaron este viernes al aeropuerto de Buenos Aires luego de que el Gobierno anunciara la suspensión por 30 días de los vuelos desde EE.UU., Europa, Irán, China, Japón y Corea del Sur como medida ante el coronavirus.
La restricción comenzará a regir desde el próximo martes y, a partir de ese día, los vuelos de regreso serán operados únicamente por Aerolíneas Argentinas, que realizará un plan conjunto con el Gobierno para traer de vuelta a los nacionales en zonas con alto número de casos.
Los repatriados tendrán que hacer una cuarentena obligatoria de 14 días.
MASCARILLAS, INCERTIDUMBRE Y DESCONOCIMIENTO
Los pasillos del Aeropuerto Internacional de Ezeiza eran recorridos por turistas con mascarillas que hacían largas colas para facturar sus equipajes y abandonar el país, la mayoría con destino Londres o Madrid, uno de los principales focos de contagio a nivel mundial.
Este jueves, el presidente argentino, Alberto Fernández, firmó un decreto de necesidad y urgencia para declarar la emergencia sanitaria por coronavirus y adoptó, entre otras medidas, la suspensión por treinta días de los vuelos internacionales de pasajeros provenientes de las 'zonas afectadas' por la enfermedad.
Varios turistas adelantaron sus vuelos tras conocerse la naturaleza de las nuevas restricciones.
'Yo lo único que quiero es volver a España, me da igual que esté el virus allí, pero por lo menos me voy de aquí', aseguró en declaraciones a Efe María Cabrera.
Cabrera explica que tuvo que comprarse un vuelo nuevo ante la imposibilidad de cambiar el que tenía, ya que ni la aerolínea, ni la plataforma electrónica con la que reservó el viaje respondían a sus consultas.
Otra de las afectadas es Marta Pachón, otra joven española que inicialmente debía volver a su casa el 10 de marzo, pero que tuvo que quedarse en Argentina más tiempo porque tenía programada una escala en Roma y ese mismo día se suspendieron los vuelos entre Italia y España.
'No ha habido ninguna clase de información, he intentado hablar con la aerolínea en tres países distintos: Argentina, Italia y España; y en ninguno me han cogido el teléfono', explicó la joven, también obligada a comprarse un nuevo vuelo sin certezas de que se reembolse el que ya tenía reservado.
Los previsores se adelantaron al aumento de precios de las aerolíneas en estos últimos días de operación: Reservar un vuelo directo a Madrid con Air Europa ayer costaba 570 euros (unos 630 dólares); este viernes asci a 695 euros (768 dólares).
TURISTAS QUE VIAJAN PESE A TODO
Otros turistas se sorprendían al conocer las medidas tomadas por Gobiernos como el argentino o el español y, pese a conocerlas, pensaban continuar sus viajes.
Es el caso de Juan, un argentino, que aseguró que pese a que se había enterado de las medidas, le tenían 'sin cuidado' y no le preocupaba el virus.
'No tengo retorno, así que cuando tenga que volver, volveré', concluyó respecto a las restricciones.
EL ALCOHOL EN GEL, EL BIEN MÁS CODICIADO
En toda la terminal y en la farmacia del aeropuerto también se tomaron medidas restrictivas y solo se permite comprar un bote de alcohol en gel por persona para evitar el desabastecimiento.
Después de embalar cada maleta, un trabajador se echa un poco de alcohol en gel en las manos mientras espera otro cliente.
Muchos turistas se acercan a los mostradores de información y aprovechan para desinfectarse las manos con los botes colocados a tal fin por el aeropuerto.
'Nos estamos quedando sin gel', comenta un trabajador mirando el bote de desinfectante de un litro casi vacío, a pesar de que aún no ha llegado el mediodía. EFE
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