Un fotógrafo birmano anónimo, premiado en el festival de Perpiñán
Bangkok, 6 sep (EFE).- Un fotógrafo birmano ha sido premiado con el más importante galardón del prestigioso festival de fotoperiodismo Visa pour l'Image de Perpiñán (sur de Francia), pero ha tenido que ocultar su identidad por cuestiones de seguridad mientras continúa la represión de la junta militar birmana contra los periodistas.
El jurado del festival otorgó al birmano el domingo el premio Visa de Oro por su serie fotográfica 'La revolución de la primavera', publicada en el diario New York Times, sobre las protestas contra el golpe militar del pasado 1 de febrero que han sido brutalmente reprimidas en Birmania (Myanmar).
El editor fotográfico del New York times para Asia, Mikko Takkunen, recogió el premio en lugar del fotógrafo birmano en Perpiñán.
Desde el golpe de Estado, alrededor de un centenar de periodistas han sido detenidos por las fuerzas de la junta militar, de los que una treintena se encuentra aún bajo arresto, según datos de julio de la ONG Comité para la Protección de los Periodistas.
Una de los últimos periodistas arrestados es Ma Thuzar, una reportera de Rangún arrestada por su trabajo.
El Comité para la Protección de los Periodistas ha denunciado que la junta birmana ha provocado que el ejercicio independiente del periodismo haya quedado ilegalizado de facto en el país.
Tras la detención de otros dos periodistas el pasado 15 de agosto, el director de Reporteros Sin Fronteras (RSF) en Asia-Pacífico, Daniel Bastard, denunció 'las condiciones arbitrarias de la detención' de los reporteros y 'la brutalidad con la que la junta militar trata a los periodistas'.
Según la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP) la represión de la junta ha costado la vida a 1.009 personas, mientras que al menos 7.401 personas han sido arrestadas de manera arbitraria.
Tanto los informadores como los medios de comunicación han sido una de las principales dianas de la junta birmana, que ha revocado las licencias de los principales periódicos independientes, obligados a trabajar de forma clandestina.
El Ejército justifica el golpe por un supuesto fraude electoral en los comicios de noviembre, en los que arrasó el partido liderado por Suu Kyi, como ya hiciera en 2015, y cuyos resultados fueron avalados por observadores internacionales. EFE
grc/raa/ig

EFE