Un nuevo ataque en Noruega, cuando perdura el recuerdo de Utoya

Redacción Internacional, 14 oct (EFE).- El ataque registrado en la ciudad noruega de Kongsberg, en el sureste del país y a unos 80 kilómetros de la capital, Oslo, en el que un hombre armado con un arco mató en la tarde noche del miércoles a cinco personas y herido a dos, se produce cuando todavía perdura el recuerdo de las masacres de Oslo y la isla de Utoya en 2011.

Según la policía, el autor del ataque de Konsberg es un converso al islam que figuró en una lista de personas que preocupaba por su radicalización.

'La policía estuvo en contacto con él anteriormente, había una preocupación relacionada con su radicalización. Pero no hemos registrado ningún aviso en 2021', dijo en rueda de prensa Ole Bredrup Sæverud, comisario del distrito suroeste.

Sæverud resaltó no obstante que la investigación se encuentra en una fase temprana y que llevará tiempo aclarar los motivos, por lo que rechazó asegurar que se trate de un atentado terrorista.

El agresor, un danés de 37 años que residía desde hacía tiempo en Kongsberg, usó más armas en el ataque y la policía está 'bastante segura' de que actuó solo.

Este ataque de Kongsberg se suma a otros, el más importante de los cuales se produjo en 2011 en la isla de Utoya.

El 22 de julio de aquel año un doble atentado, perpetrado por el ultraderechista Anders Behring Breivik, provocó en 77 muertos, en la mayor masacre en la historia del país.

El primero ocurrió en el complejo gubernamental de Oslo y causó 8 muertos al explotar un coche bomba y el otro dos horas después en un campamento de verano de las juventudes socialdemócratas, en la isla de Utoya.

Allí se registraron 69 muertos, tras abrir fuego el agresor contra los jóvenes. El 24 de agosto de 2012, el tribunal de Oslo condenó a Breivik a la pena máxima de 21 años de cárcel prorrogables.

Otro suceso tuvo lugar en 2017, en la madrugada del 9 de abril: los servicios secretos de Noruega informaron de la detención de un hombre en relación con un 'objeto parecido a una bomba' explosionado en Oslo.

Se trataba de un joven ruso de 17 años al que se concedió asilo tras llegar al país en 2010. Tras ser procesado fue condenado a diez meses de cárcel y expulsado del país.

El 10 de agosto de 2019, Philip Manshaus, un ultra noruego de 21 años, intentó cometer un atentado en una mezquita de Bærum, a las afueras de la capital.

Manshaus mató primero a su hermanastra de origen chino en el piso que compartían y se dirigió luego armado en coche al centro islámico Al Noor, en cuyo interior disparó varias veces, pero fue reducido por dos personas hasta que llegó la policía.

Además, el joven llevaba una cámara en el casco con la que grabó el ataque, a imitación del autor de los recientes ataques contra dos mezquitas en Christchurch (Nueva Zelanda), en los que murieron 49 personas.

El 11 de junio de 2020, un tribunal noruego condenó a 21 años de prisión prorrogables al joven ultraderechista. EFE

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20211014 https://www.diariolibre.com

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