Un nuevo estado indio pone en duda el polémico censo en medio de protestas
Nueva Delhi, 29 dic (EFE).- El mismo día de su nombramiento como jefe de Gobierno del estado de Jharkhand, en el norte de la India, Hemant Soren puso hoy en duda la intención del Gobierno de hacer un censo para identificar a los inmigrantes ilegales, con la ola de protestas en la que han muerto 25 personas como telón de fondo.
Aunque este domingo no se produjeron manifestaciones masivas como en los últimos días, sí hubo actos variados de protesta contra una reciente enmienda a la Ley de Ciudadanía, que busca dar la ciudadanía a inmigrantes de países vecinos pero excluye a los musulmanes, y el anunciado Registro Nacional de Ciudadanos.
'No creo que el Registro Nacional de Ciudadanos sea factible o implementable. Todo el país está alzado en armas contra la Ley de Ciudadanía. Esto ocurre mientras nuestro país está pasando por una crisis económica', escribió Soren en la red social Twitter.
El líder del partido regional Jharkhand Mukti Morcha (JMM) salió victorioso de las elecciones celebradas entre noviembre y diciembre en ese estado, tras aliarse con el opositor Partido del Congreso de la dinastía Nehru-Gandhi, desalojando del poder al partido nacionalista hindú Bharatiya Janata Party (BJP) del primer ministro, Narendra Modi.
Soren quiso dar imagen de unidad entre los partidos de la oposición este domingo durante su nombramiento, en el que estuvieron presentes políticos como el líder del Congreso Rahul Gandhi y la jefa de gobierno de Bengala (este), Mamata Banerjee.
Bengala y Kerala, en el sur de la India, son algunos de los estados en manos de la oposición que han decidido impedir la realización del Registro Nacional de Ciudadanos, similar al elaborado en Assam (noreste) el pasado agosto y que excluyó a casi dos millones de personas, en un contexto de movilización social.
'Incluso en estas protestas, el Gobierno está silenciando a la disidencia con la Policía. Esto no es una democracia, es otra cosa', denunció Soren.
La enmienda legal ha despertado el temor entre los musulmanes de la India, casi 200 millones de personas, de ser tratados como ciudadanos de segunda clase.
Las protestas que vive el país desde que el texto fue aprobado por el Parlamento el pasado 11 de diciembre han causado al menos 25 muertos, en su mayor parte en el estado norteño de Uttar Pradesh. EFE

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