Un policía birmano disidente dice que 'la UE no nos entrenó para actuar así'

Bangkok, 8 abr (EFE).- Un policía birmano que abandonó su trabajo para unirse al movimiento de desobediencia civil ha denunciado la 'inhumana' y 'violenta' represión contra los manifestantes por parte de las fuerzas de seguridad, que no coincide con la manera en la que los agentes fueron entrenados por la Unión Europea (UE).

'Creo que es realmente inhumano reprimir violentamente a los manifestantes que se expresan pacíficamente', explicó el policía en una entrevista esta semana con el canal birmano DVB.

El joven se encuentra huido en la región india de Mizoram, fronteriza con Birmania (Myanmar), como decenas de sus compañeros, tras dejar el pasado 5 de marzo su puesto en Mandalay, donde participó en la represión de las protestas.

Las fuerzas de seguridad han matado a cerca de 600 civiles en su brutal respuesta a las manifestaciones pacíficas que se celebran por todo el país contra la junta militar desde que el Ejército ejecutara un golpe de Estado el pasado 1 de febrero y detuviera a parte del Gobierno.

El policía, que no se identifica y que habla cubierto con una mascarilla, revela que él y sus compañeros recibieron entrenamiento de la UE como parte del programa Mypol, que tenía como objetivo dar apoyo para la reforma de la Policía de Birmania.

Este programa de la Comisión Europea, que contaba con una dotación de 30 millones de euros y en el que participaba Policía Nacional de España, comenzó en 2006 y fue cancelado días después del levantamiento militar.

El policía disidente explicó cómo en esos entrenamientos les enseñaron que lo primero que hay que hacer es negociar y si la situación se complica se puede utilizar material antidisturbios como porras y escudos.

Solo en el caso de que la situación esté fuera de control, relató el joven, se pueden usar granadas aturdidoras, gases lacrimógenos o pistolas antidisturbios del calibre 12 y 38 'armas menos letales'.

'El uso de este material antidisturbios está permitido pero las armas que están utilizando son letales. Esto no coincide con las normas y leyes que la policía de Birmania tiene que respetar. También viola las leyes internacionales', aseguró.

El joven relata que al principio la policía usaba cañones de agua y granados aturdidoras, gases lacrimógenos cuando era necesario pero más adelante, fue testigo del uso de 'fuerzas letales' contra los manifestantes.

'Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que las fuerzas de seguridad estaban violando las normas que nos enseñaron. Esa fue la razón por la que abandoné la policía para unirme al movimiento de desobediencia civil'.

Amnistía Internacional constató el pasado 11 de marzo a través de el análisis de 50 vídeos grabados durante las protestas que las autoridades birmanas han desplegado armamento militar propio de conflictos armados en las calles del país, que incluye ametralladoras de fabricación china, rifles de francotirador MA-S, rifles semiautomáticos MA-1 y réplicas de subfusiles UZI de fabricación birmana.

El programa Mypol buscaba dar apoyo al Gobierno de la depuesta líder Aung San Suu Kyi en la 'transformación y modernización' de las fuerzas policiales de Birmania y se centraba en 'las mejores prácticas internacionales y el respeto de los derechos humanos', según explica su página web.

El programa fue muy criticado por organizaciones derechos humanos por el papel de la policía birmana en la violenta represión de las autoridades del país contra la minoría rohinyá y el control de este cuerpo por parte del Ejército, responsable del golpe de Estado. EFE

20210408 https://www.diariolibre.com

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