Un tribunal ruandés condena a 10 años de cárcel a dos rebeldes por terrorismo
Kigali, 15 dic (EFE).- Un tribunal de Ruanda especializado en delitos internacionales condenó este miércoles a diez años de cárcel por terrorismo a dos miembros destacados del grupo rebelde armado Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR).
El exportavoz de las FDLR, Ignace Nkaka, y el jefe de inteligencia de los rebeldes, Jean-Pierre Nsekanabo, fueron declarados culpables de terrorismo por motivos políticos, pertenencia a un grupo armado ilegal, asesinato, desacreditar a Ruanda en países extranjeros, conspiración contra el Gobierno y difusión de noticias falsas.
'Ambos pudieron haber recibido sentencias de entre 15 y 25 años de cárcel, pero esto no sucedió así porque colaboraron con los investigadores y no hicieron perder el tiempo al tribunal', dijo a Efe el portavoz de la Judicatura ruandesa, Harrison Mutabazi.
El pasado octubre, la Fiscalía solicitó la cadena perpetua para los dos acusados debido a los ataques que las FDLR han llevado a cabo en suelo ruandés y sus papeles claves en el grupo rebelde.
Los servicios de inteligencia de la vecina República Democrática del Congo (RDC) -donde el grupo rebelde todavía tiene sus bases- arrestaron a Nkaka y Nsekanabo en 2018 cuando ambos intentaban cruzar la frontera que ese país comparte con Uganda.
Según las autoridades, antes de su arresto, los dos rebeldes habían mantenido reuniones en Uganda con otro grupo opositor de Ruanda en el exilio, el Congreso Nacional de Ruanda (CNR).
Estos hechos iniciaron una escalada de tensiones diplomáticas entre Kampala y Kigali, y ambos países se acusaron de apoyar a sus disidentes. Asimismo, a principios de 2019, Ruanda cerró su frontera con Uganda, interrumpiendo el comercio regional.
Las FDLR nacieron en el año 2000 del anhelo de algunos cabecillas del genocidio de Ruanda de 1994 y otros ruandeses exiliados en la vecina RDC por recuperar el poder político en su país de origen.
En su origen, este grupo reunió a militares del Ejército que organizó el genocidio, milicianos que participaron en esas matanzas y refugiados ruandeses que huyeron a la RDC.
Si bien las FDLR tuvieron de 15.000 a 20.000 combatientes armados durante sus primeros años, en 2020 contaban con menos de 1.000, según el Barómetro para la Seguridad de Kivu (KST).
Desde 2016, debido a varias divisiones internas y la presión militar de las autoridades congoleñas, las FDLR han perdido el control de muchos territorios en el este de la RDC y la escasez de combatientes y municiones continúa limitando su capacidad operativa.
En 2012, la Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto contra el líder principal de las FDLR, Sylvestre Mudacumura, por haber cometido presuntamente crímenes de guerra en suelo congoleño.
Ruanda considera a las FDLR un 'grupo terrorista' y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas las ha acusado de 'cometer graves violaciones del derecho internacional (...), como asesinatos, mutilaciones, violencia sexual y desplazamientos forzados'. EFE
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