Una cineasta rumana divulga el pasado de esclavitud de los gitanos

Bucarest, 8 mar (EFE).- Dar a conocer a los rumanos uno de los más oscuros capítulos de su historia: el de la esclavitud del pueblo gitano. Ese objetivo de la cineasta y activista Alina Serban con su película 'Bilet de iertare', accesible hoy de forma gratuita en la red.

Con motivo del Día Internacional del Pueblo Gitano, la cinta, estrenada el año pasado y cuyo título puede traducirse al español como 'Carta de Emancipación', podrá verse 'online' durante tres días.

'El tema de la esclavitud de los romaníes no forma parte del imaginario colectivo en Rumanía, no se enseña en los libros de texto ni se menciona en el debate público', explica a Efe Serban, al referirse a ese régimen de explotación que Rumanía abolió formalmente a mediados del siglo XIX.

Esta directora de cine, actriz y activista rumana de 33 años aspira a hacer partícipe al gran público de la compleja y a menudo dramática realidad de un pueblo marcado por siglos de esclavitud en el este de Europa.

'Mi trabajo busca ser un antídoto contra todo tipo de discriminación', dice Serban sobre el sentido social que vertebra toda su obra, en la que destaca su primer trabajo como directora de cine.

Su película, en la que ella misma interpreta a la protagonista, cuenta la historia de una esclava gitana que en la Rumanía de 1855 lucha por obtener la liberación de su hijo.

La cineasta no solo ha llegado a prestigiosos festivales internacionales como el de Cannes, sino que también ha presentado su filme en 'universidades, institutos y comunidades romaníes' sin un interés evidente en el cine o los temas de su obra.

'Mi objetivo ha sido siempre no dirigirme únicamente a públicos elitistas predispuestos a aceptar un discurso políticamente correcto; mi empeño es llegar a la gente que no sabe nada de los temas de los que hablo', cuenta.

Con el mismo tesón que le llevó a superar una primera juventud marcada por el estigma racial y las privaciones en una comunidad gitana pobre de la capital rumana, Serban ha atraído con su trabajo y seguridad en sí misma la atención de muchos compatriotas.

'Me emociona recibir mensajes de romaníes que no sabían nada de su propia historia, igual que me emociona que personas de mi edad que no sabían que había existido esclavitud en Rumanía me escriban agradeciéndome mi trabajo', explica.

Rumanía, donde según el censo oficial viven más de 600.000 gitanos en niveles mucho mayores de pobreza que el resto de sus casi veinte millones de habitantes, ha dado grandes pasos en la lucha contra la discriminación desde que ingresó en 2007 en la Unión Europea (UE).

Sin embargo, algunos de esos avances son, a juicio de Serban, meramente cosméticos.

'Rumanía abolió la esclavitud para quedar bien ante las potencias europeas', opina Serban, que denuncia la persistencia del estigma étnico, reflejada en el desdén sistemático hacia el gitano también entre muchos de quienes presumen de apego a los valores de igualdad y tolerancia europeos. EFE

20210408 https://www.diariolibre.com

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