Uno de cada ocho niños se ven forzados a trabajar en el Líbano, según Unicef
Beirut, 23 nov (EFE).- Uno de cada ocho niños residentes en el Líbano se ven forzados a trabajar en medio de la grave crisis económica que azota al país desde hace dos años, mientras que unos 700.000 menores no pueden regresar a la escuela, alertó este martes el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
'La proporción de familias encuestadas que envían a sus niños a trabajar aumentó de un 8 % a casi un 12 %. Esto es muy alarmante, uno de cada ocho niños está trabajando', alertó en una rueda de prensa en Beirut la representante de Unicef para el Líbano, Yukie Mokuo, al presentar los resultados de una encuesta realizada el pasado octubre.
De acuerdo con el estudio, 700.000 niños 'no pueden regresar al colegio' y más del 30 % de las familias han tenido que recortar su presupuesto para la educación, frente al 26 % que declaró haberlo hecho hace tan solo seis meses, explicó Mokuo.
Asimismo, la falta de agua, uno de los servicios que escasean desde hace meses en el país junto a la electricidad, el combustible o las medicinas, continúa afectando a unos 2,8 millones de personas, con casi la mitad de las familias afirmando tener una cantidad 'insuficiente'.
En el plano alimenticio, más del 53 % de los hogares declararon que al menos uno de sus niños se había saltado una comida en los 30 días anteriores 'porque la familia no tenía alimentos suficientes', una 'alarmante subida' frente al 36 % registrado el pasado abril, dijo la representante.
'Esta encuesta de Unicef muestra un incremento en las familias que vendieron artículos domésticos para comprar comida o que pidieron dinero prestado para poder permitirse alimentos', declaró.
También el porcentaje de menores que en algún momento necesitaron atención médica primaria y no pudieron recibirla se disparó de un 18 % hace seis meses hasta un 35 % en la actualidad, en un reflejo de cómo la sanidad ha sido uno de los sectores más impactados por la crisis en el país mediterráneo.
Mokuo recordó que la crisis afecta a todos los niños residentes en el Líbano, sin hacer distinción entre los libaneses y los refugiados sirios o palestinos, y lamentó que la situación ha empeorado desde el pasado verano, cuando ya creían que ésta estaba 'tocando fondo'. EFE
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