Unos 2.000 kirguises exigen en Biskek la renuncia del presidente
Moscú, 7 oct (EFE).- Unos 2.000 kirguises, según la agencia Interfax, protestaron hoy en la capital de Kirguistán, Biskek, para exigir la renuncia del presidente del país, Sooronbai Jeenbékov, quien pidió a los líderes políticos que calmen a sus simpatizantes en las calles.
Los manifestantes, que se reunieron hoy de nuevo en la plaza Ala-Too, en el centro de la capital kirguís, incluyen a actuales y exparlamentarios y a miembros de los partidos opositores que no lograron entrar al Congreso en las elecciones del pasado domingo, según medios kirguises.
Ello pese a que la Comisión Electoral Central (CEC) anuló el martes los resultados de las elecciones parlamentarias y el Parlamento eligió a dos opositores como primer ministro y jefe del Legislativo tras los disturbios postelectorales del lunes, en los que murió al menos una persona y otras 911 resultaran heridas.
El antiguo diputado Sadir Zhapárov fue elegido nuevo jefe del Gobierno, quien pidió hoy a Jeenbékov que 'abandone su cargo por su propia y libre voluntad'.
Varios partidos de la oposición han creado Consejos de Coordinación en la antigua república soviética de Asia Central y formulan diferentes exigencias, como la renuncia del presidente, elecciones presidenciales y parlamentarias y la purga de políticos.
Uno de los consejos fue creado por seis partidos opositores: el Partido Socialdemócrata, Respublika, Ata-Meken, Butun Kirguistán, Bir Bol y Zamandash. Otro fue establecido hoy por los líderes de los partidos Chon Kazat, Ordo, Meken Intymagui, Reforma e Iyman Nurú, según la agencia kirguís AKIpress.
Este segundo consejo propuso hoy al político opositor Tilek Toktogaziev como su candidato a primer ministro 'técnico' del país, y dijo que otros partidos pueden nominar a otras personas.
Zhapárov puede postularse a sí mismo, pero representantes de partidos políticos elegirán después entre todos los candidatos un primer ministro, que debe ser joven y no ser parlamentario, y ejercer el cargo solo dos o tres meses para luego convocar elecciones.
El presidente de Kirguistán, que denunció el martes un intento de toma violenta del poder e instó a poner fin a los disturbios, dijo hoy que el país atraviesa 'su periodo más difícil'.
'Ningún poder o cargo debe estar por encima de la vida humana', sostuvo, y recordó que dio orden de no usar la fuerza cuando algunos manifestantes ocuparon el lunes por la noche la Casa Blanca, sede de la Presidencia y del Parlamento, y que se negó a introducir el estado de emergencia por los disturbios.
La crisis en Kirguistán preocupa a los otros países de la región. El presidente ruso, Vladímir Putin, mostró hoy su deseo de que 'todo se solucione de manera pacífica', y aseguró estar en contacto con 'todas las partes' enfrentadas en este conflicto político.
También los presidentes de Tayikistán y de Uzbekistán, Emomalí Rajmón y Shavkat Mirziyóyev, hablaron hoy por teléfono de la situación kirguís, y subrayaron la importancia de 'una pronta solución de la crisis a través de negociaciones', según la agencia TASS.
Mientras, el Banco Nacional ha recomendado a los bancos comerciales y organizaciones financieras no bancarias que suspendan sus actividades para salvaguardar los activos y el sector, según la agencia rusa Interfax.
También que ha suspendido temporalmente el sistema SWIFT de transmisión electrónica de datos entre las instituciones financieras para prevenir la salida de capitales del país. EFE

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