Vivienne Westwood celebra sus 80 años cantando un 'mensaje al mundo'

Londres, 8 abr (EFE).- Exactamente a las 20:21 horas de este 8 de abril, las pantallas publicitarias de la plaza londinense de Piccadilly Circus proyectaron un nombre: el de la diseñadora y activista británica Vivienne Westwood, que celebró su ochenta cumpleaños cantando 'un mensaje al mundo'.

Fiel a su estilo, la 'reina del punk' recibió sus 80 años ataviada con un gorro, guantes, joyas, una chaqueta estilo bomber, una falda morada y unas botas negras. Y lo hizo de forma íntima, rodeada de unos pocos familiares, amigos y algunos curiosos que no pudieron evitar quedarse a presenciar el momento.

La diseñadora aprovechó este día tan señalado para seguir con su faceta de activista a través de 'No compres una bomba', una producción de unos diez minutos hecha para la ocasión, que se proyectó desde las pantallas luminosas más icónicas de la capital británica, y fue retransmitido de forma simultánea online.

Piccadilly Circus se paralizó a las 20:21 horas de este 2021 al compás de una versión modificada de 'Without You', de la película My Fair Lady, pero no de la mano de Julie Andrews, sino de la propia Westwood, que se animó a entonar los versos de la canción desde el escaparate de una de sus tiendas.

'Qué tonta he sido, qué gran estúpida, qué cabeza de chorlito. No, mi reverberante amigo, no eres el principio ni el final. Habrá primavera cada año sin ti', pronunció Westwood en la pantalla entre vítores de los presentes.

El vídeo, a cargo de Circa Art, finalizó con una frase lapidaria: 'El mundo debe detenerse', junto con la figura de un gato -cat, en inglés- como alegoría visual a la Campaña Contra el Tráfico de Armas (CAAT), a la que también ha dedicado una camiseta, cuya recaudación irá dirigida a ayudar a la comunidad cultural de Reino Unido tras el Covid-19.

Entre aplausos y un 'cumpleaños feliz' a coro, la reina del punk se mostró cercana con todos aquellos que se acercaron a hablar con ella; recibió agradecida un obsequio por parte de sus allegados, aunque prefirió preferido dejar que su marido, el artista austriaco Andreas Kronthaler soplase las velas de la tarta por ella.

Con 80 años recién cumplidos, confesó que 'la lucha debe continuar' y por ello no pretende dejar de trabajar para cambiar el mundo, ya sea con sus revolucionarias prendas, o con acciones como la de este jueves. EFE

20210408 https://www.diariolibre.com

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