Vivir la vida de otros, la apuesta del Festival de Cine Español de Edimburgo
Edimburgo, 6 oct (EFE).- Vivir la vida de otros. Esta es la misión con la que se estrena hoy el Festival de Cine Español de Edimburgo (ESFF), que destaca más que nunca la función de entretenimiento del séptimo arte, en un momento en que la pandemia ha restringido al mínimo la vida social en Escocia.
Obligado a celebrarse en Internet, como todos los eventos previstos estos meses en la región británica, el certamen español presenta su séptima edición desde este martes al 25 de octubre, y según su directora, Marian A. Aréchaga, ofrece una 'vibrante y variada programación, que contiene algo para todas las edades y gustos'.
'Vivimos momentos realmente apocalípticos y necesitamos el cine y la literatura. Si no podemos salir a cenar, abrazar a la gente o reunirnos con nuestros amigos, lo único que podemos hacer es vivir la vida de otras personas a través del cine y la literatura', afirmó Aréchaga en declaraciones a Efe.
Para transportar al espectador a una realidad mucho más placentera, el festival proyectará cintas de veteranos directores como 'Intemperie', de Benito Zambrano, 'Invisibles', de Gracia Querejeta y 'El cuento de las comadrejas', de Juan José Campanella.
También habrá óperas primas como 'La inocencia', de Lucía Alemany, 'Una vez más', de Guillermo Rojas, 'Pólvora en el corazón', de Camila Urrutia o 'El plan', de Polo Menárguez.
En el apartado de documentales destacan 'El hombre que diseñó España', de Andrea G. Bermejoz y Miguel Larraya, un repaso a la vida del diseñador Cruz Novillo, y 'Saura(s)', de Felix Viscarret, sobre la figura del cineasta Carlos Saura.
Junto al programa de cortos, seleccionados entre los ganadores de los premios Pávez, y las cintas que se proyectarán en escuelas, se conforma una serie de propuestas 'que atraerán a un público muy diferente', asegura Aréchaga, pues o bien sus protagonistas no son los típicos actores jóvenes o tratan historias con las que poder identificarse, algunas a través del humor y otras con un fondo más crudo.
Como novedad de esta edición, se incorpora 'Cabezas parlantes', el proyecto de la actriz y directora Nuria Benet, que consiste en once monólogos creados por distintas personas durante el confinamiento.
Además de las proyecciones, se convocarán, a través de la plataforma Zoom, diversos coloquios con los directores Juan José Campanella y Camila Urrutia, así como con la cineasta Paula Ortiz y la catedrática de Estudios Hispánicos de la Universidad de Exeter Nuria Capdevila-Argüelles, que retornan al festival con 'Cartas Vivas', un proyecto audiovisual que rescata del olvido la obra de las autoras y pensadoras del siglo XX.
Las películas estarán disponibles durante 48 horas desde el momento de su estreno y los espectadores podrán comprar entradas individuales desde 5 libras (5,4 euros, - 6,3 dólares-), paquetes de varias cintas o un pase que por 40 libras (43 euros, -50 dólares-) da acceso a toda la programación.
Como destacó Aréchaga, ha sido todo un reto sacar adelante el festival en los tiempos que corren, pero conseguirlo era fundamental para 'apoyar a la industria cinematográfica, que enfrenta enormes desafíos durante este año sin precedentes'. EFE
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