Lidia Moura: "La IA puede salvar vidas, pero necesita supervisión"
La ejecutiva del Hospital General de Massachusetts sostiene que la IA podría fortalecer diagnósticos, estadísticas y atención médica en el país, incluso en zonas rurales

La inteligencia artificial ya no es una promesa lejana para los sistemas de salud. Desde la programación de citas médicas hasta la detección temprana de enfermedades cognitivas, hospitales de EE. UU. utilizan herramientas tecnológicas capaces de reorganizar la atención sanitaria, optimizar tiempos y detectar riesgos antes de que los síntomas se agraven. Sin embargo, el verdadero desafío no es sólo adoptar tecnología, sino garantizar que exista infraestructura, capacitación y supervisión humana para usarla de manera segura.
Así lo explicó Lidia Moura, directora del Centro de Atención Sanitaria del Hospital General de Massachusetts y profesora de la Escuela de Salud Pública de Harvard, durante una entrevista con Diario Libre.
—Tenemos a EE.UU. como un referente, ¿cómo está la salud allá?
Somos líderes en materia de tecnología y estamos apalancando tecnologías emergentes, incluyendo la inteligencia artificial. No solamente para ayudarnos a descubrir nuevos tratamientos y tomar mejores decisiones, también para reorganizar la forma en cómo cuidamos a nuestros pacientes, con el objetivo de mejorar el acceso al cuidado, la calidad del cuidado y también la seguridad.
La IA habría reducido en un 22 % los errores diagnósticos en centros de salud que lo han usado en RD
—Y con respecto a Latinoamérica, ¿qué ocurre en materia de salud?
Voy a dar un ejemplo de Brasil. Allí existen lugares donde se utiliza tecnología de punta, muy similar a lo que se hace en Mass General Brigham. Pero en esa misma región, o incluso cruzando la calle, hay centros que ni siquiera tienen acceso a archivos digitales.
En Latinoamérica vemos una penetración desigual de las tecnologías y debemos tener cuidado de asumir que todos los sistemas de salud pueden utilizar tecnología inmediatamente. También debemos prestar atención a otros aspectos relacionados con la adopción tecnológica. El primero es la infraestructura y el segundo es la capacitación de los usuarios. Esos tres aspectos deben ir juntos. No se trata solamente de pensar cuál será la próxima tecnología, sino de asegurarnos de que la tecnología se use de forma apropiada y segura.
He visto distintos retos relacionados con los sistemas hospitalarios, la cobertura de seguros y otros contextos que también pueden ser pertinentes para RD.
—¿Podría la inteligencia artificial reemplazar eventualmente al personal médico?
En términos generales, no. Lo que buscamos es utilizar la IA como ocurre en otras industrias. Hoy usamos IA para planificar rutas o resolver tareas cotidianas. Pero el trabajo final sigue dependiendo de un ser humano.
—En enfermedades como el cáncer o enfermedades catastróficas, ¿puede ser útil la IA?
Ahí es donde la IA puede brillar. Nos permite analizar grandes cantidades de información con más precisión. Ya usamos software para detectar condiciones médicas mediante imágenes.
La implementación debe dividirse en tres partes. La primera es la integración tecnológica: cómo integrar nuevas herramientas con sistemas existentes. La segunda es la integración al flujo de trabajo, es decir, cómo incorporar estas herramientas sin interrumpir procesos ni agregar más carga laboral. La tercera es la capacitación de usuarios, para evitar usos incorrectos de las herramientas y para que puedan detectar posibles errores.

Indhira Suero Acosta