VIDEO | Silencio, sangre y vehículos baleados en Gualey tras tiroteo que dejó un muerto y varios heridos
El joven fallecido en la balacera, Johansel de los Santos, era buscado por dos homicidios
Nadie imaginó que aquella madrugada del lunes terminaría en tragedia. En cuestión de segundos, el compartir de música, bebidas y conocidos, cambió por completo: disparos que obligaron a todos a correr en distintas direcciones, gritos, dolor, una joven tendida en la calle tras recibir un impacto de bala, varios heridos y un muerto marcaron el final de la celebración.
El hecho ocurrió en la calle Interior H del sector Gualey, en el Distrito Nacional, donde horas después de la balacera reina silencio y temor. Muchos comunitarios prefieren no hablar.
De los consultados, pocos aseguran saber lo ocurrido ese día, alegando que se encontraban dentro de sus viviendas o fuera del sector al momento del tiroteo.
Pero más allá del silencio en la comunidad, lo que sí es evidente es el dolor y la desesperación que embarga a familiares y allegados por velar los restos de Johansel de los Santos, alias "el Feo", quien perdió la vida en medio del incidente.
El tiroteo
Johansel de los Santos era buscado por dos homicidios, según explicó el vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira. El presunto autor del hecho, identificado como Jorge Roberto Cascabeli Henríquez, alias "Bigote", se encuentra detenido por las autoridades, quienes además informaron que el arma utilizada en el tiroteo fue ocupada.
En la estrecha calle donde ocurrió la balacera aún permanecen visibles las huellas del suceso. La sangre derramada por los heridos, se observa en el pavimento, mientras varios vehículos presentan impactos de bala.
Uno de ellos es un carro marca Ford, propiedad de un joven del sector, el cual fue alcanzado por un disparo en la parte del bonete. También se encuentra un Toyota Corolla con un impacto en el cristal delantero, cuyos restos de vidrio todavía están presentes en el asiento del copiloto.
A pocos metros, otro vehículo Toyota permanece estacionado con daños similares en su cristal frontal.
"Me levanté temprano y me encontré con esto. Es un carrito viejo, pero gracias a Dios por todo", expresó el propietario del vehículo Ford, aún impactado por lo sucedido.
El miedo también se refleja en los testimonios de los residentes. "Yo solo escuché los tiros y tenía miedo, pero no salí", afirmó uno de los comunitarios.
Horas después del hecho, específicamente a las 10:55 de la mañana, miembros de la Policía Nacional, junto a unidades del Dicrim, se presentaron en el lugar para continuar con las investigaciones y el levantamiento de evidencias.
En medio de las investigaciones, una joven que resultó herida fue trasladada en un vehículo de las autoridades. La misma tenía una pierna cubierta con gasa.
Una noticia trágica
Detrás del tiroteo, queda una historia aún más dolorosa. A Johansel de los Santos le sobrevive una hija de apenas cuatro años, quien ahora pregunta por su padre. Su madre asegura que tuvo que enfrentar uno de los momentos más difíciles de su vida al comunicarle la muerte del joven de 26 años.
"En realidad fue muy duro porque ella cuando yo llegué del médico me preguntó por su papá y yo le dije que él estaba bien. Ayer cuando ella estaba durmiendo, que se levantó preguntando por él, le dije: él está en el cielo, no va a volver por un tiempo", dijo la mujer quien prefirió omitir su nombre.
La madre de la niña también expresó su dolor, al recordar cómo se enteró de lo ocurrido.
- "Estaba durmiendo, me levanté porque lo presentí. Me llamaron y salí corriendo, lo llevaron en un motor y yo me fui atrás. En el Moscoso Puello me entregaron sus pertenencias, y lo vi, fue muy duro verlo así tirado", relató.
Mientras tanto, una residente del sector aseguró que el presunto atacante no pertenece al sector Gualey.
"Él bajó a beber a un drink, bajó armado, él sabía a lo que iba porque desde abajo fue armado. Él lo mató y no fue un perro que mató, fue a una gente y hay varias personas heridas y comenzó a tirar tiros como que había gente que no tenían familia", expresó una de las comunitarias.








Anyara Solano