Se entrega hombre señalado por muerte de su expareja en Yamasá
Inosencio Belén González también es señalado por herir de bala a la madre de la víctima durante el ataque

Inosencio Belén González (Cristian), de 47 años, señalado como presunto autor de la muerte de Aurelina Valdez García, en Yamasá, se entregó hoy en la División de Investigación Criminal (Dicrim) de Cotuí.
El hombre era buscado por su presunta vinculación con la muerte a tiros de Valdez García, su excompañera sentimental, y por causar heridas de bala a su exsuegra, Primitiva García de los Santos, de 53 años, en el municipio de Yamasá, provincia Monte Plata.
Durante el procedimiento, los agentes le ocuparon un revólver Smith & Wesson, de color negro con plateado y empuñadura de madera, cuya numeración presenta como últimos cuatro dígitos visibles 4633, así como cuatro cápsulas.
El detenido será puesto a disposición del Ministerio Público para los fines legales correspondientes, mientras continúan las investigaciones para establecer las circunstancias del hecho.
Los hechos
Aurelina Valdez, madre de tres niños de 10, 8 y 3 años, murió la noche del pasado jueves tras ser atacada a tiros, presuntamente por su expareja, en la vivienda de su madre, ubicada en la comunidad Cuesta del Jobo, en Yamasá.
De acuerdo con familiares y allegados, Valdez era una mujer trabajadora y emprendedora que se dedicaba a pequeños negocios para contribuir al sustento de sus hijos. Tenía un puesto de venta de víveres y verduras y, en ocasiones, preparaba desayunos.
Personas cercanas a la víctima afirmaron que la relación con Belén González, conocido como Cristian el Piñero o Rey, estuvo marcada por los celos y un comportamiento posesivo.
Margarita Martínez, amiga de Aurelina, relató que el hombre presuntamente la había amenazado de muerte si terminaba la relación. "Él la amenazó con que, si lo dejaba, la iba a matar. Cuando se separaron, la acosaba a ellas y a sus hijos. Era posesivo", declaró.
Según el relato de sus familiares, cada jueves Aurelina acostumbraba visitar a su madre para llevarla a la iglesia. La noche del hecho acudió, como de costumbre, a la vivienda de su progenitora, donde posteriormente ocurrió el ataque.

