A kilómetros del internet

La brecha digital complica la posibilidad de iniciar el Año Escolar 2020-2021 en solo modalidad virtual en República Dominicana, donde muchos lugares y centros no disponen de internet ni de energía eléctrica

Entre Santo Domingo y Hondo Valle la distancia no solo se mide en kilómetros, también se evidencia en la conectividad al mundo de la tecnología. El pequeño municipio de la sureña provincia Elías Piña, ubicado a 264 kilómetros de la capital dominicana, carece de cuentas de internet fijo, la conexión de banda ancha que los expertos consideran más idónea para lograr una educación efectiva desde el entorno virtual.

En el municipio, que colinda con la comunidad Belladere, del vecino Haití, cuenta con 13 centros educativos. Uno de ellos es la escuela pública Aniceto Martínez. Allí no hay computadoras y tampoco serían útiles. En el centro, que para el Año Escolar 2019-2020 tenía 118 estudiantes, la tecnología se puede considerar una ilusión. No hay líneas de teléfonos, ni señal de internet. Ni siquiera servicio de energía eléctrica.

Milky Medina Santana, director del centro, afirma que para llamar con un teléfono móvil hay que salir de la comunidad que lleva el mismo nombre del centro educativo hasta el municipio Hondo Valle. La escuela fue reconstruida en 2016 y acoge a estudiantes de Inicial hasta Sexto Grado con jornada extendida, en una comunidad de unas 30 familias que, aunque inquietas por el inicio de la docencia, temen al contagio del coronavirus que provoca la COVID-19.

Todavía no se ha confirmado ningún caso de la enfermedad en el lugar, pero los residentes prefieren la modalidad radiofónica para la docencia. República Dominicana ya tiene experiencia en ese campo con las escuelas de Radio Santa María.

El caso de la comunidad Aniceto, Martínez describe la brecha digital que existe en República Dominicana, donde apenas el 8.7 % de los hogares tiene una computadora y un 31.6 % (35.1 % en la zona urbana y 16.5 % en la zona rural) dispone de servicio de internet, de acuerdo con la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar) 2018. La encuesta, de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), indica que el 91.6 % de los hogares dominicanos tiene al menos un teléfono móvil.

Para el experto en tecnología Mite Nishio, la conexión a internet representa un reto para muchos hogares. “Lo ideal es que tengan un plan de internet fijo con suficiente ancho de banda para que todos los miembros de la familia puedan realizar sus actividades, los padres su trabajo y los hijos sus estudios”, comenta respecto a las condiciones adecuadas para responder a la educación virtual.

Hasta marzo, en el país existen 1.1 millones de líneas de teléfonos fijos y 6.7 millones de teléfonos móviles con servicio de datos, según el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel).

Mientras, las cuentas de internet suman 8.2 millones de las que 8.1 millones tienen acceso a internet en banda ancha. A su vez, 7.2 millones de las cuentas de acceso a internet en banda ancha lo hace por un medio móvil. En tanto, la cantidad de cuentas de internet móvil mediante celulares suman 6,596,037.

La brecha digital esa la desigualdad entre sectores sociales marcada por la falta de acceso y usos adecuadas de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y determinada por características socioeconómicas y demográficas, define el estudio: “Brecha Digital, situación actual y los centros tecnológicos comunitarios como política de mitigación”, realizado por la Vicepresidencia de la República en 2017.

Las estadísticas, sin embargo, no siempre son proporcionales con una población dominicana de 10 millones de habitantes. Enhogar 2018 encontró que, aunque el 91.6 % de los hogares dominicanos tiene al menos un teléfono celular, su uso entre la población rural mayor de 5 años es de 85 %.

A diferencia de la tenencia, se encontró que el 74.8 % de los mayores de 5 años usó el servicio de internet en los tres meses previo al estudio, un porcentaje que sube a 78.1 % en la zona urbana y baja a 60.5 % en la zona rural.

Sobre las computadoras, se encontró que la tenencia entre los mayores de cinco años y sumando equipos como laptops y tablets, es de 13.7 %, aunque lo usa el 39.8 % (43.9 % en la zona urbana y el 21.9 % en la rural).

Las condiciones socioeconómicas tienen un impacto en los resultados académicos de los estudiantes, concluyó el estudio exploratorio “Una aplicación de escuelas efectivas en la República Dominicana”.

“De acuerdo a la exploración descriptiva, los estudiantes que provienen de hogares con ingresos mayores tienen en promedio un mejor desempeño que aquellos estudiantes de hogares de ingresos bajos”, dice el documento.

“En efecto, los estudiantes de familias con ingresos superiores a los RD$50,000, en promedio, obtuvieron puntajes de 320.2, mientras que aquellos que provienen de familias con ingresos menores a RD$5,000, en promedio, obtuvieron puntajes de 287.5”, añade.

Cada estudiante con una computadora, dice el nuevo Presidente

En su discurso de toma de posición el pasado 16 de agosto, el presidente Luis Abinader externó su aspiración de que el país tenga el mejor sistema de educación y criticó que con los recursos dados al sector, que desde 2013 equivale al 4 % del PIB nacional, se ha hecho mucho negocio en lugar de invertirse como se debía.

Por adelantado y dada la situación del coronavirus, dijo que se recurría a la educación virtual y a distancia, y que para el inicio del año escolar “todos los niños y jóvenes de las escuelas y liceos de República Dominicana dispondrán de una tablet o laptop para que puedan seguir su formación independientemente de cómo sea la evolución de la pandemia y su nivel económico”.

La tarea deberá apurarse en la gestión que inició frente al Ministerio de Educación el maestro y político Roberto Furcal, para poder llegar a todos los niños antes del inicio de las clases.

Durante la gestión de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se puso en marcha, en 2017, el programa República Digital. La iniciativa contaba con varios componentes, incluyendo República Digital Educación, el cual cobija el programa “Un estudiante, una computadora-Un maestro, una computadora”. Su meta era beneficiar a 950,000 estudiantes y profesores.

A cuatro días de la salida del pasado ministro Antonio Peña Mirabal, la entidad informó que a través de los referidos programas se entregaron unos 400,000 equipos. Y que para este año se tenía previsto distribuir otros 600,000, lo que no fue posible por la pandemia del coronavirus. De esa cantidad propuesta, dejaron en almacén 189,000 equipos tecnológicos, entre laptops, netbooks y tabletas, afirmó.

También hay servidores escolares con monitores, carritos para tabletas y unos 19,374 puntos de accesos con puntos tecnológicos y kits de robótica, “todos, parte del proceso de licitación que realizó el Minerd para llevar las tecnología de la información y la comunicación (TIC) a cada familia, con una inversión superior a los 9,500 millones de pesos”, indica la información servida entonces por el Ministerio.

Pendiente, sin embargo, quedaron los procesos de licitación tendentes a aumentar la conectividad en las escuelas. En el país se identificaron 2,100 escuelas que requieren la instalación de esos servicios, pero fue este año cuando se abrieron los procesos de licitación LPN-2020-0015 y LPN-2020-0016 para la “adquisición de servicios de conectividad e implementación del cableado estructurado” para 650 y 150 escuelas públicas, respectivamente, que serían parte de un plan piloto de República Digital.

Ambos proceso de compra involucraban un monto de RD$271,864,270, e incluía contratar servicio de internet con velocidades de 20Mbps/3Mbps para las escuela tipo I, con 500 estudiantes o menos; en las escuelas tipo II, que tienen entre 501 y 1,000 estudiantes, la velocidad sería de 40Mbps/5Mbps, y en las tipo III, con más de mil estudiantes, sería de 40Mbps/10Mbps.

Pero los dos procesos fueron declarados desiertos debido a que las tres empresas de telecomunicaciones que ofertaron el servicio “no cumplieron con los requisitos de las garantías de seriedad de oferta establecido en el pliego de condiciones”.

Para el director de la escuela Aniceto Martínez de Hondo Valle, la conexión a internet o la entrega de una computadora, no es significativa sino se resuelve el tema energético. Medina Santana sostiene que su comunidad lleva años pidiendo, sin éxito, la instalación de un panel solar.

La última solicitud la hicieron durante un proceso de inventario al finalizar el Año Escolar 2018-2019, cuando los directivos del Ministerio de Educación le aseguraron que instalarían el panel. Pero un año después siguen en la espera.

+ Leídas