Alumnos UNPHU crean La Casa Verde Dominicana

Fuente: Premio Odebrecht para el desarrollo sostenible 2010 (Gráfico: Ramón Sandoval)
No tienen más de 22 años, pero sus ideas darán la vuelta al mundo. Ganadores del Premio Odebrecht para el desarrollo sostenible, este trío de estudiantes generó un modelo de vivienda que une conciencia social con la más alta inteligencia ecológica. No se les escapó detalle en este proyecto que bien vale la pena conocer.

Cuando se enteraron del concurso que la empresa constructora Odebrecht ofrecía a las universidades del país, Amelia Pérez, César Torres y Anna Encarnación se unieron de inmediato. Junto al profesor Gustavo Bisonó, revisaron las bases y se pusieron a pensar. El tema: "Contribución de la ingeniería para el desarrollo sostenible". El qué hacer: a disposición de ellos.

Analizaron las necesidades de República Dominicana, estudiaron el concepto de sostenibilidad, y llegaron a la idea de su proyecto: "Somos un país pobre y tenemos una gran demanda de vivienda económica", explica César. "Y lo de desarrollo sostenible engloba tres puntos vitales: el ecológico (que no dañe al medioambiente), que sea factible económicamente, y que desarrolle y resuelva un problema social".

Así nació la idea de una vivienda bioconstruida, es decir, edificada con el menor impacto medioambiental posible. Los materiales naturales, una ubicación adecuada y el aprovechamiento de los mismos desechos generados en la vida cotidiana se transformaron en los pilares de esta casa de 58m2, tres habitaciones y numerosas posibilidades.

El proceso

Al momento del concurso, César, Amelia y Anna finalizaban sus estudios de ingeniería de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). Tuvieron que combinar exámenes finales, tesis y la elaboración de este proyecto.

El trabajo no fue fácil: "Ellos se pusieron a trabajar y yo a molestarlos", se ríe Bisonó en alusión a su constante proceso de corrección y perfeccionamiento. "Amelia me dijo que una vez ella estaba durmiendo y yo la desperté. Siempre las mujeres bonitas tienen ese problema. Anna siempre me decía que estaba despierta, pero ella -ellos tres- tienen una gran facultad: son muy inteligentes y hasta durmiendo hablan coherentemente", cuenta con orgullo el profesor.

Y César detalla: "El ingeniero Bisonó nos corrigió hasta lo más extraño... Uno aprendió hasta de su propio idioma. Ahora yo sé que "implementación" no es del idioma español, que es de "implementation" del idioma inglés. La palabra correcta en español es ‘desarrollo".

El resultado


La industria de la construcción es una de las que más impacto tiene en el medio ambiente. Es responsable del 35% de las emisiones atmosféricas, tiene un alto consumo energético y genera una gran cantidad de residuos, de los cuales muchos son tóxicos.

Para aminorar este impacto, el proyecto propone el uso de materiales naturales, de preferencia propios del país para evitar el daño ambiental que genera el traslado. Se optó por piedra para la base, pero se dieron otras opciones para que el constructor pueda elegir: "Lo que más se usa es piedra, adobe, paja y tapial, pero aquí es difícil encontrarlo. Hay un tipo de construcción que se hace en envases plásticos: se liga el adobe en envases plásticos y tierra", detalla Amelia.

El fuerte del proyecto es el aprovechamiento de las aguas grises, negras y pluviales. ¿Qué significa esto? A cada una se le da un trato diferente, para reutilizarla al máximo. Las grises, que son las que vienen de la ducha o la cocina, son pasadas por un lecho filtrante que separa el jabón del líquido y permite usar el agua para riego.

Las pluviales son recogidas en el techo y llevadas a un tanque de almacenamiento desde donde se distribuye a la casa para su uso. Las aguas negras, en tanto, cuentan con un tratamiento novedoso y hasta ahora bastante desconocido en el país: "Incluimos un biodigestor, que es un proceso por el cual los desechos sólidos se convierten en gas, con el cual se puede cocinar", explica Anna.

Para las tuberías, se usó encamisado de madera. Esto disminuye el uso de acero y plástico (PVC), que son considerablemente menos amigables con el ambiente.

Qué se viene

La empresa Odebrecht realizó este concurso en forma casi simultánea en distintos países del continente: Brasil, Venezuela, Perú, Angola y República Dominicana. En cada uno se editará un libro con los 10 ganadores, que serán repartidos por los 28 países donde está establecida la constructora. De esta manera, se busca difundir las mejores ideas para que puedan ser replicadas y adaptadas a las distintas realidades, para hacer de la construcción una industria más sostenible.

(DESTACADO)

El país tiene un déficit habitacional de 720 mil viviendas. Con este proyecto no solo se colabora a reducir esa cifra, sino que se evita el daño ambiental que el rubro de la construcción genera.

Algunas claves de la vivienda:

• Por temas de espacio, fue diseñada para la zona urbana.

• Tiene 58m2 construidos, y 125 m2 de solar.

• Vale un 20% más que una vivienda económica tradicional, lo que debería disminuir en la medida que se realice su construcción masiva.

• Sus materiales principales son piedra, arena, cemento blanco, barro, madera y pintura ecológica.

• En su diseño se incorpora el aprovechamiento de la luz y el clima para ubicar las habitaciones de mayor uso.

• No se incluyeron paneles solares por su alto costo.

• La vivienda puede ser ampliada hasta cinco pisos.

• Se obtiene biogás mediante el tratamiento de desechos sólidos.