Benedicto XVI oficia misa en Washington
También se reunió con víctimas de sacerdotes pederastas de EE.UU.
Washington. El papa Benedicto XVI pidió ayer a los hispanos que viven en Estados Unidos que "no se dejen vencer por el pesimismo" y que se mantengan firmes en su fe para superar "un mundo muchas veces marcado por divisiones y enfrentamientos", durante la misa que ofició ayer en el estadio de los Nacionales de Washington.
"La iglesia en los Estados Unidos, acogiendo en su seno a tantos de sus hijos inmigrantes, ha ido creciendo gracias también a la vitalidad de la fe de los creyentes de lengua española", dijo.
El Sumo Pontífice habló en español en una parte de su homilía durante su primera misa pública en su actual visita a EE.UU.
Unas 46.000 personas estuvieron presentes, muchas de las cuales eran de origen hispano.
El Sumo Pontífice, a pesar de su apretada agenda, se reunió ayer en Washington, por primera vez y por sorpresa, con un grupo de personas víctimas de los sacerdotes pederastas estadounidenses, que le relataron individualmente el drama que vivieron.
El encuentro, que se produjo en la sede de la Nunciatura, no estaba incluido en el programa de su viaje a EE.UU., que emprendió el pasado 15 de abril y concluirá el día 20.
Con otras religiones
Líderes budistas, musulmanes, hindúes, judíos y cristianos entablaron ayer un diálogo en Washington a invitación del Papa Benedicto XVI, quien cree preciso debatir "con calma" las diferencias entre distintos credos para poder lograr la paz y descubrir "la verdad" compartida por todos.
"En nuestro intento de descubrir los puntos comunes quizás hemos rehuido la responsabilidad de discutir nuestras diferencias con calma y claridad", afirmó el Pontífice en un colorido acto con cerca de 200 representantes religiosos en el Centro Cultural Juan Pablo II de la capital estadounidense.
Insistió en que ese debate es necesario no sólo para lograr la paz, sino para entender la verdad última en la que se asientan los valores compartidos.
Sus palabras fueron bien recibidas entre los asistentes al encuentro ecuménico consultados por Efe, quienes coincidieron, de todos modos, en que queda mucho trabajo por delante para lograr el deseado entendimiento entre los múltiples dogmas religiosos.
El evento de ayer incluyó un encuentro entre el Papa y 50 líderes judíos durante el que Benedicto XVI expresó sus deseos de paz para Oriente Medio y su interés en una mayor cooperación entre cristianos y judíos.
Por lo demás, el cabeza de la Iglesia Católica mundial alabó la convivencia pacífica en EE.UU. entre personas de distintos dogmas.
Afirmó que el diálogo entre los distintos dogmas beneficia tanto a los individuos como a la sociedad en su conjunto.