Cabezas de piedra, símbolos de México

Las cabezas olmecas son buscadas para exhibiciones en museos del mundo

Las cabezas olmecas reproducen los rasgos físicos de esta civilización, incluido su ligero estrabismo.

MÉXICO. Monumentales cabezas de piedra que muestran los rasgos físicos de los olmecas, incluido su ligero estrabismo, forman parte de la mayor colección de arte de esta cultura prehispánica que se encuentra en el más antiguo museo antropológico de México, el de Xalapa, en el estado de Veracruz.

Los olmecas fueron la primera gran civilización conocida en la América prehispánica, asentados sobre una extensa franja del este de México, en los actuales estados de Veracruz y Tabasco, y que se desarrolló entre el año 1500 A.C al 300 de nuestra era.

El Museo de Antropología de Xalapa (MAX) fue el primero de México creado para ser un centro de antropología en 1950, explicó a Efe su directora, Sara Ladrón de Guevara.

Su colección es tan notable, que el museo es el principal proveedor de piezas olmecas para las exhibiciones sobre este arte que se celebran en todo el mundo, como recientemente ocurrió en la National Gallery Art, de Washington.

En sus más de 9.000 metros cuadrados se exhiben unas 2.500 piezas de arte prehispánico del estado de Veracruz, de las que varios cientos son de arte olmeca, entre ellas siete cabezas colosales de piedra, que representan el más alto linaje de esta civilización.

El arqueólogo encargado de la sala olmeca del museo, Roberto Lunagómez, explicó que las cabezas provienen de San Lorenzo, primera capital de dicha cultura.

En total, se han descubierto 17 cabezas olmecas, la primera de ellas a finales del siglo XIX en Tres Zapotes, Veracruz.

Una de las cabezas gigantescas más importantes del museo es la conocida como "El Rey", de unas veinte toneladas de peso y aspecto majestuoso, que muestra los rasgos característicos de la fisonomía de los olmecas de alto linaje.

Nariz chata, labios gruesos, ojos rasgados y un ligero estrabismo, además de un tocado con una garra de felino invertida.

Lunagómez sostuvo que, al poco tiempo de ser descubiertas, surgieron muchos arqueólogos con ideas de una posible afiliación étnica que relacionaba a los olmecas con culturas aborígenes africanas.

Sin embargo, Lunagómez descartó la teoría y afirmó que se trata simplemente de un reflejo del estilo escultórico propio de esta cultura prehispánica.

"Hay muchas hipótesis sobre la función de estas cabezas", reconoció el arqueólogo, quien aseguró que representan líderes del pueblo, aunque se duda si se trata de grandes señores, jugadores de pelota o sacerdotes.

Lunagómez está seguro de que la función de estas colosales cabezas realizadas con piedra volcánica no es religiosa sino más bien una representación "de la primera organización socio-política, hace más de 3.500 años".

Lo más llamativo de estas cabezas son sus dimensiones, la más grande pesa cincuenta toneladas y mide tres metros de alto por cinco de circunferencia, mientras que la más pequeña mide 1,5 metros de alto y pesa entre tres y cuatro toneladas.

"Cada rostro es diferente, aunque hay similitudes en los rasgos", explicó, e incluso cada tocado de las cabezas tiene insignias y dibujos muy distintos.

De la colección olmeca del museo también destacan sus altares rectangulares, esculturas de seres humanos sentados, hachas, máscaras, orejeras y vasijas zoomorfas talladas en piedra verde.

El perfil

Temática. El hombre es el tema principal de la escultura olmeca. También hay figuras en donde se conjugan rasgos humanos y animales.

Inspiración. Del jaguar, los olmecas tomaron algunos elementos  anatómicos - fauces, garras, alas, cejas, manchas de piel - y los estilizaron. Se han encontrado muchas esculturas de niños con rasgos de jaguar, con largos colmillos y garras.

Origen. En 1862, se descubrió la primera cabeza colosal en Tres Zapotes. Sin embargo, San Lorenzo fue un centro de poder territorial importante y por eso ahí se han encontrado el mayor número de cabezas colosales.

Hallazgos. Todas ellas fueron encontradas escondidas bajo tierra, lo cual contribuye al misterio del significado de estas piezas.