Caos en el Bajo Manhattan después de explosión de una tubería de 83 años
NUEVA YORK._ Al cierre de este reportaje y después de la explosión ayer tarde de un en un edificio de la calle 42 y avenida Lexington al Este del Bajo Manhattan, el caos prevaleciente en la zona, era visible. Las autoridades aclararon en conferencia de prensa que no se trató de un transformador como originalmente se había informado, sino de una tubería de vapor que tenía 83 años de existencia y al parecer, no resistió más.
Aunque el alcalde Michael Bllomberg, el comisionado de policía y el jefe de los bomberos, así como funcionarios de otras agencias como Medio Ambiente y Departamento de Edificios, intentaban en la rueda de prensa convocada a las 5:00 PM de hoy, de minimizar el escenario, debieron admitir que aunque en menor proporción, el estallido dejó señales de peligro en el área, como residuos de asbestos.
Bloomberg, basándose en el informe de sus subalternos aseguró que las cantidades de asbestos halladas en la zona, no representan peligro para los humanos, pero sin embargo, tanto policías, bomberos, oficiales de agencias especializadas y civiles debieron usar máscaras contra tóxicos y contaminación para poder moverse por el lugar.
El tránsito seguía cerrado al público y sólo se está permitiendo el paso de peatones y vehículos autorizados, mientras los escombros que casi sepultaron a varios vehículos que acusaron parte de la destrucción del edificio, presentan una escena que recuerda lo peor.
Docenas de trabajadores, agregó el alcalde en la conferencia, han sido dispuestos para que trabajen 24 horas al día limpiando el área con el propósito de despejarla y que el tránsito pueda se reanudado a la mayor brevedad posible.
Varias líneas de trenes que cubren el perímetro entre estas S, 4,5 y 6, siguen con el servicio interrumpido y el alcalde prometió que para la semana próxima toda el área estará completamente despejada.
Indicó que de 56 pruebas que se han hecho desde anoche en la zona, sólo 14 resultaron positivas en asbestos y posibles elementos tóxicos o contaminantes.
El comisionado de policía Raymond Kelly dijo por su parte que la seguridad está garantizada y el jefe de bomberos destacó la rapidez con que los hombres bajo su mando respondieron ayer a la emergencia.
La explosión se produjo cerca de Grand Central, una de las estaciones de trenes y transporte hacia diferentes estados de la nación, más congestionadas del país.
Bloomberg llamó a los residentes del área a no desesperarse y garantizó que las autoridades municipales y las agencias coordinadas, trabajan aceleradamente para devolver la normalidad al sitio.
Informó que cualquier habitante del lugar que haya sufrido daños de consideración en sus aparatos eléctricos, será recompensado por la empresa Con Ed, que tiene el monopolio de ese servicio en el estado de Nueva York.
Ayer, se reportó preliminarmente un solo herido de gravedad y pocos daños estructurales. La explosión se originó en una tubería de vapor que data de 83 años de existencia y de esas abundan por toda la ciudad.
Hoy, se confirmó la muerte de una persona y dos heridos de gravedad. El portavoz de la policía Paul Brown aclaraba ayer tarde que no se trataba de otro ataque terrorista, sino de la referida explosión.
El humo, la suciedad y los escombros esparcidos subieron tan altos que superaron la altura de varios rascacielos de los que están situados en la zona.
Al recogerse los escombros, un cráter de gran profundidad quedó al descubierto y en el fondo del hoy había camión destruido por el impacto.
El tránsito seguía cerrado al público y sólo se está permitiendo el paso de peatones y vehículos autorizados, mientras los escombros que casi sepultaron a varios vehículos que acusaron parte de la destrucción del edificio, presentan una escena que recuerda lo peor.
Docenas de trabajadores, agregó el alcalde en la conferencia, han sido dispuestos para que trabajen 24 horas al día limpiando el área con el propósito de despejarla y que el tránsito pueda se reanudado a la mayor brevedad posible.
Varias líneas de trenes que cubren el perímetro entre estas S, 4,5 y 6, siguen con el servicio interrumpido y el alcalde prometió que para la semana próxima toda el área estará completamente despejada.
Indicó que de 56 pruebas que se han hecho desde anoche en la zona, sólo 14 resultaron positivas en asbestos y posibles elementos tóxicos o contaminantes.
El comisionado de policía Raymond Kelly dijo por su parte que la seguridad está garantizada y el jefe de bomberos destacó la rapidez con que los hombres bajo su mando respondieron ayer a la emergencia.
La explosión se produjo cerca de Grand Central, una de las estaciones de trenes y transporte hacia diferentes estados de la nación, más congestionadas del país.
Bloomberg llamó a los residentes del área a no desesperarse y garantizó que las autoridades municipales y las agencias coordinadas, trabajan aceleradamente para devolver la normalidad al sitio.
Informó que cualquier habitante del lugar que haya sufrido daños de consideración en sus aparatos eléctricos, será recompensado por la empresa Con Ed, que tiene el monopolio de ese servicio en el estado de Nueva York.
Ayer, se reportó preliminarmente un solo herido de gravedad y pocos daños estructurales. La explosión se originó en una tubería de vapor que data de 83 años de existencia y de esas abundan por toda la ciudad.
Hoy, se confirmó la muerte de una persona y dos heridos de gravedad. El portavoz de la policía Paul Brown aclaraba ayer tarde que no se trataba de otro ataque terrorista, sino de la referida explosión.
El humo, la suciedad y los escombros esparcidos subieron tan altos que superaron la altura de varios rascacielos de los que están situados en la zona.
Al recogerse los escombros, un cráter de gran profundidad quedó al descubierto y en el fondo del hoy había camión destruido por el impacto.
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