Casas Acogida reciben 113 mujeres y 144 niños víctimas de violencia

Ministerio Mujer ve en estos centros un medio para prevenir feminicidios; se necesitan más

Gloria Peralta, coordinadora Nacional de Casas de Acogida.

SD. La ubicación de las únicas dos Casas de Acogida o Refugios para mujeres víctimas de violencia y sus hijos, literalmente es un secreto bien guardado. Inclusive, en el Ministerio de la Mujer, institución que las coordina, pocos saben dónde están. Esto para que los hombres abusivos no sepan del paradero de sus parejas e hijos, sometidos a un alto nivel de maltrato.

"El sábado entró a Casa Modelo una con un bebé de dos meses, y el viernes egresamos una de 13 años de edad con un bebé de 48 días de nacido... el marido de 17 años la golpeó, recién parida, la golpeó a ella y a la mamá de ella y quería matar al niño. Los recogimos a los tres y los tuvimos en Casa Modelo alrededor de un mes", recuerda la coordinadora Nacional de Casas de Acogida o Refugios, Gloria Peralta.

Cuando habla de Casa Modelo se refiere al local donde no más de 40 personas -madres e hijos-, víctimas de violencia, pueden pasar 30 días, con tiempo prorrogable a un máximo de tres meses, por ejemplo, si no han apresado al agresor. En Casa Emergencia reciben contención y atención de urgencia, de 12 a 24 horas, prorrogables a una semana, un máximo de cuatro mujeres con sus hijos o solas, para un total de 16 personas, según describe el Decreto 1467-04 que aprueba el Reglamento para la Aplicación de la Ley 88-03, que instituye las Casas de Acogida o Refugios.

"De los últimos que hemos tenido fue una muchacha de nacionalidad hatiana que tenía apenas 24 años, siete meses de embarazo, y llegó con la cara sumamente hinchada por los golpes que le había propinado su pareja, pero anteriormente la había apuñalado en la espalda dos veces. Lo último que le hizo fue, con siete meses de embarazo, golpearla inmisericordemente. La tuvimos alrededor de un mes", dijo Peralta. Explica que lograron enviarla a Haití.

Cuando una mujer hace una denuncia de violencia intrafamiliar en la Policía o la Fiscalía, se le hace una evaluación de riesgo o de peligro de muerte para determinar si debe ser enviada a una de estas Casas, junto a sus hijos menores de 14 años. De calificar, son transportados a Casa Emergencia por un chofer, un seguridad, una sicóloga y una trabajadora social, donde reciben atención sicológica, legal y médica en caso de que hayan recibido disparos, machetazos u otras agresiones.

No dan abasto

Sólo de enero a octubre de 2011, en Casa Emergencia se han recibido 28 mujeres y 45 niños; en Casa Modelo un total de 85 mujeres y 99 niños. La mayoría de las madres están entre los 13 y 30 años de edad.

Las cifras son consideradas alarmantes por Peralta quien, además, señala que estos dos centros son insuficientes, así como su presupuesto. El Ministerio de la Mujer entiende debe haber una por región. Se gestiona abrir una tercera, cuyo lugar no se revela.

Por el trabajo diario, Peralta atribuye el incremento de la violencia intrafamiliar a que "los hombres realmente están siendo más violentos, menos razonables". Considera que muchas mujeres dependen económicamente de los hombres y el sentido de pertenencia influye en que las acosen.

"Presas"

Aunque a las mujeres se les garantiza su protección mientras están en estas Casas y hasta que su pareja es detenida y sometida a la justicia, algunas llegan a desesperarse y sentirse "presas" cuando su agresor aún sigue libre. " La mujer, después que pasan 15 días, se siente desesperada... Ella, si está trabajando, puede perder su trabajo, sus niños y niñas no asisten a la escuela", dice Peralta. Explica que se identifica una red primaria (familiares) de la víctima para cuando se aprese al agresor con su medida de coerción, la mujer pueda egresar a su hábitat, si resulta seguro. En el 2004 funcionaba una casa de acogida, pero bajo la dirección de una ONG. Posteriormente, después que surgió la legislación, el Ministerio de la Mujer tomó las riendas de este programa.