Los volcanes dormidos y la energía renovable 24/7

Cráter del volcán Cerro del Guayabal, en Asiento de Luisa, San Juan de la Maguana. Ducodray (1981).

SANTO DOMINGO. El origen volcánico de La Hispaniola y la existencia de fuentes termales, en la región Suroeste del país, sugieren un potencial de energía geotérmica, que debe ser determinado.

La foto incluida en este artículo muestra un cono de un volcán apagado, ubicado al Sur de la Cordillera Central, en la cuenca del valle de San Juan. Hay también indicios adicionales de otros antiguos volcanes apagados en La Hispaniola.

La posibilidad de extracción de calor de las profundidades del subsuelo, que pudiese estar asociada con antigua actividad volcánica, brindaría al país la opción de generar energía (eléctrica, calor y refrigeración para procesar alimentos) sin utilizar combustibles derivados del petróleo.

Otra posible aplicación de la energía geotérmica es la potabilización de aguas salinizadas.

Las elevadas temperaturas del magma (roca derretida, mezclada con gases, y minerales cristalizados, presente en las profundidades del subsuelo) puede calentar las rocas entre dos y cinco kilómetros, a temperaturas comprendidas en el rango de los 150 a 350 grados Centígrados.

La temperatura del magma puede oscilar entre 700 a 1,600 grados Centígrados. Acuíferos que estén en contacto con rocas, a estas temperaturas y alta presión, pueden ser extraídos a la superficie y producir vapor. El vapor se utiliza para generar energía veinticuatro horas siete días a la semana.

El precio de comercialización de este “combustible” es cero. Esta es una razón contundente para desarrollar el potencial geotérmico del país; así como también, el aprovechamiento de otras fuentes renovables.

El Departamento de Geología de la Universidad de la Florida, Gainesville, estudió causas del terremoto que devastó Puerto Príncipe.

La investigación determinó que el movimiento de las placas en la falla sísmica (Enriquillo-Plantain Garden) estuvo asociado con actividad magmática, a “pocos” kilómetros de profundidad.

Es necesario indicar que la falla sísmica se extiende a lo largo de la Cuenca del lago Enriquillo. El estudio antes citado sugiere que el sistema de fallas que produjo el terremoto podría permitir fluir magma, y este sistema de fallas es comparable con lugares donde ocurre actividad volcánica, como la falla de San Andrés, en los Estados Unidos. En la cuenca de Enriquillo hay también fuentes de aguas termales y depósitos de travertino (mármol). Lo que puede implicar que la actividad geotérmica continua en la actualidad.

Potencial geotérmico ha sido detectado en el área comprendida entre Constanza, al Norte y Las Yayas-Padre Las Casas, al sur.

Análisis de agua termales de diferentes fuentes, en las zonas antes mencionadas, fueron realizados a principios de los ochenta.

Los análisis mostraron posible existencia de temperaturas próximo a los 260 grados Centígrados. Técnicas más modernas ayudan precisar el tipo de minerales disueltos, la temperatura de cambio de estado de los minerales y la profundidad en el subsuelo.

Las restricciones principales para el aprovechamiento de la geotermia son los elevados costos iniciales de exploración y perforación, y las posibilidades de encontrar la temperatura necesaria y acuíferos subterráneos, en forma simultánea, pueden ser muy reducidas.

Sin embargo, adelantos tecnológicos en los equipos de perforación, y la posibilidad de extraer calor, directamente de las rocas, bajo la condición de no existencia del acuífero, aumentan la viabilidad de explotar esta fuente de energía.

Ahorros significativos en la inversión de capital inicial, en la explotación de fuentes geotérmicas para generación eléctrica, pueden ser alcanzados con equipos de generación de baja temperatura.

Entre este conjunto de tecnologías cabe mencionar las que permiten convertir gradientes de temperatura de 60 grados Centígrados, en corriente directa (3). Los denominados generadores eléctricos de estado sólido pertenecen a este conjunto.

Una aplicación para generar electricidad de fuentes geotérmicas, de baja temperatura, está siendo desarrollada y probada en Nueva Zelandia.