Conflicto por puestos en el mercado de Cristo Rey

Comerciantes dicen hay “mafia” entre Asociación y cabildo del Distrito Nacional

El nuevo mercado de Cristo Rey está la espera de ser ocupado. (José Justo Féliz)

SANTO DOMINGO. Las marcadas diferencias entre la directiva de la Asociación de Comerciantes del Mercado de Cristo Rey y vendedores se pusieron ayer en evidencia con fuertes dimes y diretes.

Mientras el representante de la organización, José Miguel de la Rosa, convocó una rueda de prensa para negar que exista una “mafia” entre la asociación y la Dirección de Servicios Públicos del Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN), para favorecer a un grupo de comerciantes con puestos en el nuevo mercado, otros comerciantes vociferaban que hay un “contubernio” para beneficiar a un reducido grupo de mercaderes.

“La convocatoria es para desmentir algunos rumores que hay por ahí, de que la Asociación de Comerciantes es una asociación de malhechores, que estamos en contubernio con las autoridades del Ayuntamiento para tener una mafia operando, y todo eso es falso. Se trata de personas que no están conformes por cómo se han ido desarrollando las cosas, que están pendientes de asignación de sus puesto, porque todavía no se les han asignado”, explicó.

De la Rosa aseguró que el ADN tiene la disposición de hacer una entrega transparente de los espacios en la plaza comercial, y que el proceso de firma de contratos continuará.

“El llamado es a que tengan paciencia, que su caso se va a resolver uno por uno. Es que hay vendedores que se quejan del tamaño del puesto, porque todos quieren puestos grandes, y no puede ser así. Lamentablemente no hay puestos grandes para todo el mundo”, sentenció el vendedor.

En tanto, la comerciante de embutidos, Ana Abreu, lamentó que supuestamente el cabildo haya asignado más de un puesto a un solo mercader.

En contra del proceso de asignación de puestos también se pronunció la vendedora Marcela García.

“Tengo 21 años con contrato, y han favorecido a los que no tienen contrato. Quiero que la lista del 2007 sea revisada. Que se revisen esos contratos que están mal hechos”, insistió.

Otro vendedor que alzó su voz fue Arnalio Merán.

Manifestó que tiene 37 años comercializando legumbres, y que sería injusto quedar fuera del mercado.

En tanto, el vendedor de frutas William Febles, dijo esperar que los cubiculos sean otorgados de forma transparente a los comerciantes “viejos” en el área comercial.

Otros mercaderes deploraron que el ADN les haya asignado puestos pequeños.