Familias abandonan albergues y retornan a sus casas a orilla de los ríos Ozama e Isabela
SANTO DOMINGO. Los ríos Ozama e Isabela no se ensañaron esta vez con las familias que viven en sus riberas y las aguas se mantuvieron en los niveles normales, pese a las lluvias dejadas por el huracán María, lo que facilita el retorno de moradores a sus casas con el paso de las horas.
La mayor cantidad de refugiados estaban en el salón multiuso de la funeraria municipal de La Zurza donde 147 personas, 47 familias, permanecían desde hacía tres días, pero que desde la media mañana de ayer comenzaron a regresar a sus casas.
Andrés Astacio, encargado del albergue, dijo que el alcalde David Collado instruyó para que se le diera refugio a los afectados por el río Isabela. Tanto la alcaldía como el Plan Social de la Presidencia y Salud se han encargado de las familias suministrándoles alimentos y medicinas en caso necesario.
Otro albergue que registra una considerable presencia de personas es el ubicado en el edificio de los bomberos de La Ciénaga. Allí había a media mañana de ayer 57 personas que llegaron voluntariamente al lugar, pero algunos estaban de regreso a sus hogares.
Jesús Martínez, presidente de la Junta de Vecinos del sector, dijo que junto a los organismos de socorro se mantienen vigilantes para sacar a la gente en caso de que haya desbordamiento del río.
Desde Santo Domingo Norte fue reportado que habían sido evacuadas alrededor de 2,000 personas, pero poco más de 800 estuvo en albergues, que desde ayer habían comenzado a retornar a sus viviendas.
En la biblioteca municipal había 31 personas desde el pasado jueves, pero al mediodía todos se fueron a sus casas, informó Luly Rymer, secretaria general de la Junta de Vecinos de Guarícano.
Otro lugar donde había refugiados era en la escuela Los Casabes. Allí había 60 personas desde hacía tres días, pero a la 1:00 de la tarde ya todos se habían ido.
En Santo Domingo Oeste hubo unas 25,088 desplazados. Algunos estuvieron en los 72 albergues habilitados, pero también la mayoría retornó a sus casas.
Una nota suministrada por el cabildo indica que las brigadas del cabildo trabajaron en el levantamiento de árboles y se realizaron trabajos de limpieza en las diferentes zonas para evitar propagación de enfermedades.
Al igual que en los demás lugares, los cabildos, el Plan Social de la Presidencia y los comedores económicos se encargaron de atenderlos y de darles colchones.