Clima cada vez más impredecible y extremo

LONDRES.- El clima se está convirtiendo en un fenómeno cada vez más impredecible y extremo en Latinoamérica y el Caribe debido al impacto del cambio climático y la degradación medioambiental, según un informe internacional divulgado en Londres.

El documento, titulado "¿Con el agua al cuello? América Latina y el Caribe", es obra de una coalición de veinte grupos ecologistas y otras organizaciones no gubernamentales, entre ellos "Friends of the Earth", "Greenpeace" y "New Economics Foundation" (NEF).

El estudio, presentado esta semana en la capital británica, advierte de que "tiende a aumentar la intensidad de los huracanes y las tormentas tropicales" en la región, como se demostró el pasado año, mientras la población queda en una situación "más vulnerable" .

"Con 26 tormentas tropicales y 14 huracanes, la temporada de huracanes de 2005 está catalogada como una de las más activas y destructoras de la historia", subrayan los autores.

El estudio también recalca que el huracán Katrina y su efecto devastador en EEUU dominó los titulares periodísticos en el mundo hace un año, pero la prensa no suele hacerse tanto eco de la mayoría de huracanes y otros fenómenos climáticos extremos en la región.

"El huracán Catarina, el primero en azotar a Brasil, afectó la costa del sur en marzo de 2004 y dejó 33.000 personas sin hogar, y el huracán Vilma azotó a Cuba en octubre de 2005 causando la evacuación de 640.000 personas", recuerda el texto.

Los investigadores destacan, además, que existen "nuevas pruebas" de que el cambio climático provocará una escasez de agua en América Latina, donde "se encuentra aproximadamente el 35 por ciento del agua pura del mundo".

"El deshielo de los glaciares en los Andes -indican- cambiará el flujo de los ríos y amenazará el abastecimiento de agua para la gente, la industria, la agricultura y la naturaleza. Con seguridad, aumentarán las disputas por el acceso a las fuentes de agua como consecuencia del cambio climático".

Asimismo, los responsables del informe han hallado evidencias del "impacto de la tala ilegal y la deforestación" en lugares como Brasil, país en el que la deforestación de la Amazonía produce "una cantidad sustancial de las emisiones de carbono mundiales".

Todos esos factores implican también una amenaza para las comunidades pobres, a quienes resulta "mucho más difícil" soportar los efectos del calentamiento global de la Tierra.

Así, los cambios climáticos podrían empeorar "la ya grave malnutrición crónica que afecta a un vasto sector de la población latinoamericana", en tanto que pueden tener repercusiones económicas en sectores como la agricultura, la pesca y el turismo.

Según uno de los responsables del estudio, Andrew Simms, director de políticas del grupo New Economics Foundation, "los esfuerzos de erradicación de la pobreza en América Latina y el Caribe serán infructuosos a menos que se detenga el calentamiento global (...)".

A fin de solucionar estos problemas, los veinte grupos instan a la comunidad internacional, y en especial a los países más ricos, a recortar la emisión de gases que provocan el llamado "efecto invernadero".

El informe también pide que "se detenga la tala ilegal y la deforestación" en la región, donde deberían aplicarse políticas de desarrollo sostenible que den prioridad a la eficiencia energética y la energía renovable.

A ese respecto, Juan Mayr Maldonado, ex ministro de Medio Ambiente de Colombia y autor del prólogo del estudio, opinó que, aunque "el daño ya está hecho", ahora "es el momento de repensar el modelo de desarrollo para América Latina y el Caribe".