Contaminación afecta aún entorno de mina
Pueblo Nuevo sufre las secuelas de la explotación
Las Lagunas, Cotuí. Ríos reducidos a arroyuelos y cambios en la vegetación son dos de las muestras más severas dejadas por la explotación irregular que por años hizo la empresa Rosario Dominicana en la mina de oro de Pueblo Nuevo.
Los ríos más afectados por la contaminación son el Mejita y el Maguaca, este último tributario de la presa de Hatillo, el lago artificial más grande del país.
Además de la reducción del caudal y la extinción de la fauna, a estos afluentes les ha cambiado el color de sus aguas y hoy, lo que transportan es un líquido ácido de color rojizo.
Los lugareños llaman a este fenómeno "ríos Coca Cola", por la similitud que tienen las aguas con el color de esta bebida.
"Ese era un río (Maguaca) lindísimo; había charcos y mucha jaiba", recuerda Alfonso María Vásquez, un agricultor residente en Sambrana, una de las 16 comunidades aledañas a la mina.
De acuerdo con Eddy Torres, presidente del Comité Ecológico Las Lagunas-Tocoa, aunque La Rosario dejó de operar hace años, la contaminación persiste debido a que las cuevas dejadas en la mina aún están a cielo abierto y cuando llueve el agua arrastra químicos como el sulfuro.
La situación ha cambiado al extremo la vida de algunos poblados.
El caso de Los Cacaos es el más severo. Las pocas familias que aún residen allí tienen que caminar hasta 10 kilómetros para obtener un poco de agua a causa de la contaminación del río.
En los últimos tiempos los efectos de esta contaminación se combaten a través de los programas de remediación desplegados por la Dirección de Minería, que incluyen el tratamiento de las aguas con carbonato de calcio y siembra de árboles nativos en las montañas.
Esperanza en Barrick
Los moradores de las dieciséis comunidades asentadas en los alrededores la mina tienen sus esperanzas puestas en Barrick Gold Corp, la empresa canadiense que se propone explotar los 18.1 millones de pitas de oro que aún quedan en Pueblo Viejo.
"Tenemos fe en que eso (la contaminación) se va a disminuir un poco porque sabemos que son gente que cuidan del medio ambiente y de la gente", afirma esperanzado José Bolívar Rodríguez, alcalde pedáneo de Las Lagunas.
Barrick ha prometido que tratará los desechos y las aguas que se utilicen en la extracción de los minerales. Como obra principal se construirá una "presa de cola" para depositar los desechos sólidos y una planta de tratamiento para las aguas. Para construir la presa se pretende desalojar a unas 65 familias que viven en el poblado de Yagar.
Sin embargo, la remediación total de los daños ambientales peligra en estos momentos por el impasse surgido entre Barrick y el Estado dominicano. La razón es que la empresa quiere que el Estado asuma parte de los costos del tratamiento ecológico de Pueblo Nuevo, que según sus cálculos ascienden a US$100 millones. Pero el Estado asegura que el trabajo se hace con US$20 millones.
Las comunidades próximas a la mina esperan que las dos partes se pongan de acuerdo por el bien de esa parte del país.
Situación actual
Actualmente, la Barrick realiza perforaciones y exploraciones en el área que comprende la mina para ver si procede su explotación. La empresa tiene hasta febrero de 2008 para decidir si procede o no la intervención en Pueblo Viejo.
En un letrero colocado en la entrada del complejo, la empresa asegura "que está en el proceso de búsqueda de la licencia ambiental correspondiente en la Secretaría de Medio Ambiente".
Costos
La compañía Barrick quiere que el Estado dominicano asuma parte de los costos del tratamiento ecológico de Pueblo Nuevo, que según sus cálculos ascienden a US$100 millones. Pero el Estado asegura que el trabajo se hace con US$20 millones. Los pobladores solamente esperan que se pongan de acuerdo.
Los lugareños llaman a este fenómeno "ríos Coca Cola", por la similitud que tienen las aguas con el color de esta bebida.
"Ese era un río (Maguaca) lindísimo; había charcos y mucha jaiba", recuerda Alfonso María Vásquez, un agricultor residente en Sambrana, una de las 16 comunidades aledañas a la mina.
De acuerdo con Eddy Torres, presidente del Comité Ecológico Las Lagunas-Tocoa, aunque La Rosario dejó de operar hace años, la contaminación persiste debido a que las cuevas dejadas en la mina aún están a cielo abierto y cuando llueve el agua arrastra químicos como el sulfuro.
La situación ha cambiado al extremo la vida de algunos poblados.
El caso de Los Cacaos es el más severo. Las pocas familias que aún residen allí tienen que caminar hasta 10 kilómetros para obtener un poco de agua a causa de la contaminación del río.
En los últimos tiempos los efectos de esta contaminación se combaten a través de los programas de remediación desplegados por la Dirección de Minería, que incluyen el tratamiento de las aguas con carbonato de calcio y siembra de árboles nativos en las montañas.
Esperanza en Barrick
Los moradores de las dieciséis comunidades asentadas en los alrededores la mina tienen sus esperanzas puestas en Barrick Gold Corp, la empresa canadiense que se propone explotar los 18.1 millones de pitas de oro que aún quedan en Pueblo Viejo.
"Tenemos fe en que eso (la contaminación) se va a disminuir un poco porque sabemos que son gente que cuidan del medio ambiente y de la gente", afirma esperanzado José Bolívar Rodríguez, alcalde pedáneo de Las Lagunas.
Barrick ha prometido que tratará los desechos y las aguas que se utilicen en la extracción de los minerales. Como obra principal se construirá una "presa de cola" para depositar los desechos sólidos y una planta de tratamiento para las aguas. Para construir la presa se pretende desalojar a unas 65 familias que viven en el poblado de Yagar.
Sin embargo, la remediación total de los daños ambientales peligra en estos momentos por el impasse surgido entre Barrick y el Estado dominicano. La razón es que la empresa quiere que el Estado asuma parte de los costos del tratamiento ecológico de Pueblo Nuevo, que según sus cálculos ascienden a US$100 millones. Pero el Estado asegura que el trabajo se hace con US$20 millones.
Las comunidades próximas a la mina esperan que las dos partes se pongan de acuerdo por el bien de esa parte del país.
Situación actual
Actualmente, la Barrick realiza perforaciones y exploraciones en el área que comprende la mina para ver si procede su explotación. La empresa tiene hasta febrero de 2008 para decidir si procede o no la intervención en Pueblo Viejo.
En un letrero colocado en la entrada del complejo, la empresa asegura "que está en el proceso de búsqueda de la licencia ambiental correspondiente en la Secretaría de Medio Ambiente".
Costos
La compañía Barrick quiere que el Estado dominicano asuma parte de los costos del tratamiento ecológico de Pueblo Nuevo, que según sus cálculos ascienden a US$100 millones. Pero el Estado asegura que el trabajo se hace con US$20 millones. Los pobladores solamente esperan que se pongan de acuerdo.