Costernación en Paraguay tras hallazgo cadáver de Cecilia Cubas
El hallazgo del cadáver de la hija del ex presidente paraguayo, Raúl Cubas, puso fin a uno de los secuestros más prolongados en el país y abrió nuevamente un debate sobre la creciente inseguridad, que se convirtió en una de las principales preocupaciones de la población.
El cuerpo de Cecilia Cubas, de 32 años, fue encontrado la noche del miércoles en el interior de una vivienda de la localidad Ñemby, en las afueras de Asunción, en avanzado estado de descomposición.
Los médicos forenses confirmaron pasada la medianoche la identidad de la víctima a través de placas dentales, una prótesis en el pecho y un tatuaje en la zona lumbar, y dijeron que la joven fue asesinada hace más de 30 días.
Fue el tercer secuestro con fines de extorsión que termina en asesinato en los últimos tres años, cuando el número de plagios aumentó al igual que la sensación de inseguridad entre la población. Cecilia Cubas estuvo desaparecida durante casi cinco meses.
Según cifras policiales, desde el año 2002 se registraron una veintena de secuestros con fines de extorsión en coincidencia con un incremento de delitos callejeros. Hasta entonces el secuestro era un delito casi desconocido en Paraguay.
"Tenemos que trabajar mucho más en la seguridad y para esto no podemos dejar pasar más el tiempo," dijo a periodistas el presidente de la Cámara de Diputados, el oficialista Oscar Salomón, quien convocó a los legisladores una reunión urgente.
"Ya no se puede esperar más para tomar medidas," coincidió por su parte el titular del opositor Partido Liberal, Julio César Franco.
El presidente Nicanor Duarte Frutos, quien acudió a la residencia de la familia Cubas tan pronto se conoció la noticia sobre el hallazgo del cadáver de la hija del ex presidente, tiene previsto pronunciar un mensaje a la nación la mañana del jueves.
El ministro del Interior, Nelson Mora, calificó el hecho de "tragedia nacional" y dijo que su cargo estaba a disposición del mandatario.
"La familia está destrozada. Este es el resultado de ser muy condescendientes con asesinos y poderosos. La opinión pública se puso en contra y eso es un símbolo," dijo Carlos Cubas, tío de Cecilia y ex ministro del Interior.
"Yo creo que las penas tienen que ser aumentadas. Soy partidario en estos casos de la pena de muerte," agregó.
El ex presidente Raúl Cubas, quien gobernó el país entre agosto de 1998 y marzo de 1999, fue tratado brevemente en un hospital de la capital por descompensación de presión. La madre de Cecilia, Mirta Gusinky, continuaba hospitalizada el jueves.
VINCULACION FARC
Los investigadores del caso relacionaron al principal sospechoso de liderar el secuestro con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, el principal grupo guerrillero de ese país.
El Fiscal General del Estado, Oscar Latorre, dijo esta semana que el detenido Osmar Martínez, quien pertenece al pequeño partido de izquierda Patria Libre, mantenía frecuentes contactos a través de correos electrónicos con Rodrigo Granda, denominado "canciller" de las FARC.
Mora dijo que existen serios indicios que vinculan a la organización guerrillera colombiana, considerada un grupo terrorista por Estados Unidos, con grupos delictivos en Paraguay.
La fiscalía emitió una orden de detención contra la persona que adquirió la casa donde fue encontrada Cecilia Cubas y contra otras dos personas que habrían sido las encargadas de vigilar a la joven durante su cautiverio.
En el domicilio allanado se encontraron chalecos antibalas, materiales utilizados para confeccionar bombas caseras y medicamentos. La fiscalía dijo que la hija mayor de Cubas permaneció todo el tiempo en ese lugar.
A fines de noviembre, dos meses después del secuestro, Cubas denunció que pagó una importante suma de dinero por el rescate de su hija pero los secuestradores le respondieron que se trataba de una multa y cortaron la comunicación.
Fue el tercer secuestro con fines de extorsión que termina en asesinato en los últimos tres años, cuando el número de plagios aumentó al igual que la sensación de inseguridad entre la población. Cecilia Cubas estuvo desaparecida durante casi cinco meses.
Según cifras policiales, desde el año 2002 se registraron una veintena de secuestros con fines de extorsión en coincidencia con un incremento de delitos callejeros. Hasta entonces el secuestro era un delito casi desconocido en Paraguay.
"Tenemos que trabajar mucho más en la seguridad y para esto no podemos dejar pasar más el tiempo," dijo a periodistas el presidente de la Cámara de Diputados, el oficialista Oscar Salomón, quien convocó a los legisladores una reunión urgente.
"Ya no se puede esperar más para tomar medidas," coincidió por su parte el titular del opositor Partido Liberal, Julio César Franco.
El presidente Nicanor Duarte Frutos, quien acudió a la residencia de la familia Cubas tan pronto se conoció la noticia sobre el hallazgo del cadáver de la hija del ex presidente, tiene previsto pronunciar un mensaje a la nación la mañana del jueves.
El ministro del Interior, Nelson Mora, calificó el hecho de "tragedia nacional" y dijo que su cargo estaba a disposición del mandatario.
"La familia está destrozada. Este es el resultado de ser muy condescendientes con asesinos y poderosos. La opinión pública se puso en contra y eso es un símbolo," dijo Carlos Cubas, tío de Cecilia y ex ministro del Interior.
"Yo creo que las penas tienen que ser aumentadas. Soy partidario en estos casos de la pena de muerte," agregó.
El ex presidente Raúl Cubas, quien gobernó el país entre agosto de 1998 y marzo de 1999, fue tratado brevemente en un hospital de la capital por descompensación de presión. La madre de Cecilia, Mirta Gusinky, continuaba hospitalizada el jueves.
VINCULACION FARC
Los investigadores del caso relacionaron al principal sospechoso de liderar el secuestro con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, el principal grupo guerrillero de ese país.
El Fiscal General del Estado, Oscar Latorre, dijo esta semana que el detenido Osmar Martínez, quien pertenece al pequeño partido de izquierda Patria Libre, mantenía frecuentes contactos a través de correos electrónicos con Rodrigo Granda, denominado "canciller" de las FARC.
Mora dijo que existen serios indicios que vinculan a la organización guerrillera colombiana, considerada un grupo terrorista por Estados Unidos, con grupos delictivos en Paraguay.
La fiscalía emitió una orden de detención contra la persona que adquirió la casa donde fue encontrada Cecilia Cubas y contra otras dos personas que habrían sido las encargadas de vigilar a la joven durante su cautiverio.
En el domicilio allanado se encontraron chalecos antibalas, materiales utilizados para confeccionar bombas caseras y medicamentos. La fiscalía dijo que la hija mayor de Cubas permaneció todo el tiempo en ese lugar.
A fines de noviembre, dos meses después del secuestro, Cubas denunció que pagó una importante suma de dinero por el rescate de su hija pero los secuestradores le respondieron que se trataba de una multa y cortaron la comunicación.