Criollos en NY siguen tradición

NUEVA YORK. "Cascabel, cascabel, lindo cascabel…", "Navidad que vuelve, unos van alegres, otros van llorando…", los estribillos, combinación de bachatas y merengues, resonaban en los ecos callejeros a través de las ventanas de los apartamentos de Washington Heitghs, el barrio con mayor población dominicana de los Estados Unidos.

Desde algunos hogares, el sabrosísimo olor a lechón asado (pernil), ensalada mixta (rusa), moro de habichuelas, pavo horneado, manzanas, uvas, coquitos y otras frutas clásicas de la época, aunque se consumen todo el año en Nueva York, se filtraban a través de las brechas de las puertas.

Una agradable y benévola temperatura, quizás la más alta para la fecha de las últimas décadas, coronaba la atmósfera y no pocos ventanales brillan con los tradicionales adornos de pascua.

Las iglesias del área estuvieron abarrotadas de fieles. Y casi en ninguna residencia u oficina, falta el arbolito. Fue la Nochebuena en Nueva York, igualito que en cualquier barriada dominicana.