Ingenieros hidráulicos: “Tenemos más agua de la necesaria. El enfoque debe ser el control de pérdida

La propuesta de llevar agua desde la presa de Hatillo hasta el Gran Santo Domingo abre el debate sobre buscar nuevas fuentes o corregir deficiencias

Julio Suero Marranzini, Paulino Turbí y Magda Duarte, ingenieros hidráulicos. (Diario Libre/Luduis Tapia)

La propuesta de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) de llevar agua desde la presa de Hatillo hasta el Gran Santo Domingo encontró cuestionamientos entre expertos de la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (Aidis) y la Asociación Dominicana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (ADIS), quienes consideran que, antes de invertir cientos de millones de dólares en una nueva fuente, debe priorizarse la recuperación de la capacidad existente y el control de las pérdidas en la red.

La posición surge luego de que la Caasd presentara su Programa de Seguridad Hídrica del Embalse de Hatillo, una iniciativa estimada en 750 millones de dólares que contempla transportar agua desde la presa hasta Santo Domingo mediante un sistema de unos 85 kilómetros de longitud.

Los ingenieros Paulino Turbí, vicepresidente de ADIS, y los exdirectores de la Caasd, Magda Duarte y Julio Suero Marranzini, analizaron el proyecto y la situación actual del abastecimiento de agua en el Gran Santo Domingo.

Según argumentaron, el problema actual no está necesariamente en la falta de nuevas fuentes, sino en la administración, distribución y aprovechamiento del agua que ya tiene disponible el sistema.

“Antes de entrar a una nueva fuente de agua, que se va a necesitar porque la población con el tiempo va creciendo, tenemos que optimizar lo que tenemos”, planteó Duarte.

Capacidad instalada frente a la demanda

De acuerdo con el análisis presentado por los ingenieros, el sistema del Gran Santo Domingo cuenta con una capacidad instalada de alrededor de 26 metros cúbicos por segundo, mientras que actualmente se estarían introduciendo unos 20 metros cúbicos por segundo.

Esta capacidad instalada de 26 metros cúbicos por segundo para abastecer al Gran Santo Domingo excede en 56 % la demanda teórica de la población, unos 11.27 metros cúbicos por segundo.

Antes de entrar a una nueva fuente de agua, que se va a necesitar, tenemos que optimizar lo que tenemosMagda DuarteExdirectora de la Caasd

Según sus cálculos, para una población estimada en cuatro millones de habitantes, la demanda podría situarse en alrededor de 12 metros cúbicos por segundo, tomando como referencia una dotación de 250 litros por persona al día.

Bajo esa premisa, sostienen que existe capacidad disponible que no está siendo aprovechada y que alrededor de seis metros cúbicos por segundo de la capacidad instalada no están entrando al sistema por distintas limitaciones operativas.

“Tenemos más agua de la que necesitábamos. Tenemos que enfocarnos en un tema, en un plan de control de pérdidas”, sostuvo Turbí.

Hatillo es un embalse que no se hizo para abastecimiento. Se hizo para riego y control de inundacionesPaulino TurbíVicepresidente de ADIS

Los miembros de Aidis cuestionaron que se busque incorporar aproximadamente la misma cantidad de agua que, según su análisis, podría recuperarse de la infraestructura existente.

La Caasd indicó que el proyecto de Hatillo permitiría trasvasar inicialmente cinco metros cúbicos por segundo hacia el Gran Santo Domingo y 0.5 metros cúbicos por segundo para comunidades de Sánchez Ramírez y Monte Plata.

El proyecto se desarrollaría en dos procesos licitatorios: uno que contempla el diseño, construcción y operación de Acueducto de Hatillo (obra de toma, estación de bombeo, planta fotovoltaica, depósitos de regulación y su planta potabilizadora) y un segundo proceso para el diseño, construcción y operación de la Macro Red. Las tuberías serán de dos metros de diámetro.

El primer lote tomaría tres años de construcción y 20 años de operación y cuatro años de construcción y 20 años de operación para el segundo.

Debido análisis técnico

Aunque cuestionan la conveniencia de priorizar el agua de Hatillo en este momento, los especialistas aclararon que no rechazan completamente el programa anunciado por la Caasd.

Los ingenieros respaldan que se intervenga la macrored de distribución, uno de los dos componentes contemplados dentro del proyecto, aunque entienden que esta parte debe ser analizada técnicamente.

“En el segundo lote, que es macro red de distribución, a eso sí hay que entrar”, destacó Suero Marranzini.

El problema del agua no es la oferta, es la demanda. El 75 % del agua se pierde. Si no administramos la red, el país no tendrá aguaJulio Suero MarranziniExdirector de la Caasd

Para los expertos, el control de pérdidas debe convertirse en una prioridad. Expusieron la necesidad de sectorizar las redes, instalar macromedidores y medidores en los usuarios, identificar fugas y actualizar el catastro de clientes.

“La falta de medición dificulta determinar con precisión cuánto del agua producida llega efectivamente a los hogares y cuánto se pierde en el trayecto”, agregó Turbí.

“El problema del agua no es la oferta, es la demanda. El 75 % del agua se pierde. Si no administramos la red, el país no tendrá agua”, dijo Suero Marranzini

Periodista, graduada de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD) con honor Summa Cum Laude. Posee un máster en Comunicología Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid. Amante de los viajes, la moda y la música en vivo.