Las tutorías educativas emergen tras el COVID-19

Hay colegios que diversificaron su oferta académica Varios centros educativos ofrecen cuidos y acompañamiento

Para los niños con condiciones especiales es más dificil aprender sin acompañamiento. (Marvin del Cid.)

Las tutorías educativas y los “maestros sombras”, que funcionan ahora desde los hogares, se han convertido en las actividades lucrativas más demandadas por la presencia del COVID-19 y la imposibilidad de recibir las clases presenciales.

Según un sondeo de Diario Libre, los precios de las tutorías educativas pueden llegar a oscilar entre tres mil y 15 mil pesos, dependiendo del tipo de acompañamiento, del horario establecido y ¿por qué no?, de las posibilidades económicas de los padres que pagan por esos servicios.

Esta realidad ha provocado que los ingresos en muchos hogares hayan disminuido al verse precisados a adquirir esos servicios, en adición a los gastos por la escolaridad.

“Giselle” es una madre soltera de una niña de 11 años que se ha tenido que costear una tutoría por una sola materia: inglés. Por una hora y media, dos veces a la semana, paga a una maestra 10 mil pesos cada mes. “No es satisfactorio para mí. La verdad es que es costoso pagar 10 mil pesos que casi es la colegiatura de un colegio regular por tan poco tiempo”, expresó.

Comenzó a contratar esos servicios desde que iniciaron las clases virtuales y ante lo que para ella representa una ineficiencia propia de la modalidad de educación a distancia. También, por no poder acompañar a su hija en ese proceso por razones laborales. Su gasto anual por la colegiatura de su hija, que cursa el sexto grado de primaria, asciende a unos 220 mil pesos.

Mientras que los progenitores de dos niñas, de 9 y 11 años, que cursan el cuarto y el sexto grado de primaria, pagan siete mil pesos mensuales para que una maestra las acompañe en su casa a recibir sus clases a distancia. “Buscamos esa alternativa porque mi esposo y yo trabajamos todo el día”, expresaron “Lourdes” y “Rodrígo”. Explicaron que por temor a que sus niñas olvidaran sus aprendizajes, decidieron costear el servicio de tutoría tres veces por semana, durante la cuarentena, para lo que pagaban cinco mil pesos.

Otros padres consultados dijeron que pagan 13 mil pesos por la tutoría para dos de sus tres hijos, tres veces a la semana.

“Veronica”, madre de mellizos paga 22 mil pesos mensuales a una maestra por el acompañamiento educativo de ambos niños. Los entrevistados no quisieron ser identificados por temor a perder los servicios que reciben.

Elizabeth Carela es una “maestra sombra” de niños con condiciones especiales. Ahora, por el COVID-19, se desplaza al hogar de “Isaías”, un infante con autismo de ocho años, que cursa el primero de primaria. Por esa labor diaria cobra 15 mil pesos mensuales. Además de ese gasto, los padres de ese niño pagan por la coordinación de ese tipo de enseñanza y la escolaridad.

Para “Veronica”, madre de “Isaías” en el país debería existir más oportunidades para la enseñanza para niños con condiciones especiales. Reconoce que muchos padres, con hijos similares no pueden hacer ese tipo de gastos para garantizar sus aprendizajes.

Periodista dominicana, uasdiana y con máster internacional. Ha trabajado en los periódicos Diario Libre y Listín Diario cubriendo noticias y reportajes de las áreas política, economía, educación y de revista. Ha ejercido la comunicación en radio, televisión, proyectos digitales y en Relaciones Públicas.