El embarazo de la princesa Kiko reaviva el debate sucesorio nipón

TOKIO.- La casa imperial de Japón anunció este martes que la princesa Kiko, de 39 años y esposa del hermano de Naruhito, heredero al trono, está encinta. Si fuera un varón, podría cuestionar el proyecto de ley para permitir que en Japón haya emperatriz y la hija de Naruhito suceda algún día a su padre.

Ningún heredero varón ha nacido en la familia imperial nipona desde hace 40 años, lo que ha sometido a una gran presión psicológica a la esposa de Naruhito, la princesa Masako, de 42 años. Tras haber dado a luz una niña, Aiko, en 2001, Masako sufrió una grave depresión y se mantuvo encerrada en palacio durante un año. Su recuperación es lenta y ha limitado sus funciones a unas pocas apariciones en público.

El primer ministro nipón, Junichiro Koizumi, ha prometido en marzo próximo llevar al Parlamento una reforma de la ley de sucesión imperial para autorizar de nuevo que las mujeres puedan acceder al trono del Crisantemo. Hay que remontarse al siglo XVIII para hallar una última emperatriz de Japón, Go-Sakuramachi, que reinó entre 1762 y 1771.>