El palmito se abre paso entre los cultivos de coca en Bolivia

El proyecto ha salvado a muchas familias de la pobreza o la emigración

Vidal recuerda cómo la erradicación forzosa de la planta sagrada causó muchas muertes.
Chimoré, Bolivia. Un proyecto financiado por España sobre cultivo y comercialización de palmito se ha consolidado con éxito entre las mayoritarias plantaciones de coca en el Chapare boliviano, salvando a muchas familias de la pobreza o la emigración.

El proyecto surgió en los años 70, época en la que muchas familias procedentes de otras regiones llegaron a esta zona predominantemente cocalera, huyendo de la pobreza y la sequía del Altiplano.

Precisamente, una de estas familias que emigraron al Chapare fue la del presidente Evo Morales, quien se forjó en esta comarca como dirigente sindical cocalero.

Frente a la opción generalizada de plantar coca, con altos beneficios a bajo coste, un grupo de agricultores apostó en aquella época por el palmito.

Eliodoro Vidal, el presidente de los productores asociados de palmito, de 53 años y oriundo de esta zona, se decidió entonces por el palmito "porque tenía que asegurar la vida de mi familia".