En Manresa hay enterrados más de 100 jesuitas
En el lugar entierran a los jesuitas que fallecen en el país
SANTO DOMINGO. En el patio de la casa de retiro de la Compañía de Jesús, ubicada en el kilómetro trece de la carretera Sánchez, a pocos metros de los arrecifes del mar Caribe, hay un espacio conocido como el "Cementerio de los Jesuitas", que sólo es mencionado cuando muere un padre de esta congregación religiosa y se anuncia que será enterrado en dicho lugar.
Sin embargo, en este pequeño camposanto hay sepultados más de 100 sacerdotes y cinco laicos, pues su funcionamiento se inició durante la dictadura trujillista, según relató a Diario Libre, el superior religioso de la Comunidad de Sacerdotes Ancianos y Enfermos, el padre Benito Blanco, de 79 años, de nacionalidad española, pero residente en el país desde 1968.
Dijo que la historia se inició en 1938 cuando el padre Luis González Pozada pidió autorización al dictador Rafael Leonidas Trujillo para enterrar al jesuita Raymundo Ortiz que había fallecido y se entendió prudente hacerrlo, convirtiéndose en el primer religioso en ser sepultado en el lugar.
El cementerio tiene dos partes, una donde hay 32 tumbas, de las cuales hay cuatro disponibles, y otra donde cada ocho o diez años son colocadas en varias bóvedas las osamentas, con una placa con sus nombres, para ir creando espacios ante cualquier eventualidad.
Además, Blanco explicó que en el pequeño camposanto hay cinco personas enterradas que no son jesuitas, familiares de dos sacerdotes cubanos que salieron de Cuba después del triunfo de la revolución liderada por Fidel Castro, en 1959.
Citó al padre Roque de Escobar, quien era hijo único, y al quedar solo al salir de La Habana, vivió un tiempo en la casa de retiro y al fallecer la enterraron allí. Lo mismo ocurrió con la madre y una tía de otro padre cubano, que por la misma situación se permitió sepultarlas en el lugar.
Según el padre Blanco, el cementerio ayuda también en su vida de oración, porque se colocan frente a las tumbas rezando el padre nuestro, al tiempo que recuerdan a todos sus compañeros fallecidos.
Afirmó que por tradición un jesuita es enterrado en el país que muere sin importar su nacionalidad y que en el caso de República Dominicana su última morada es éste cementerio, sin importar la localidad donde se produzca su fallecimiento.
En cuanto a la administración del cementerio, indicó que está a cargo de la Comunidad de Sacerdotes Ancianos y Enfermos que la integran 13 sacerdotes, dos de los cuales están en sillas de rueda, otros dos que cumplieron 91 años de edad, y tres que se dedican a actividades diversas en otras obras de la Compañía.
"Lo que me corresponde a mí sobretodo es puramente la parte religiosa de este grupo, que somos los sacerdotes que estamos en la comunidad", indica.
El último enterrado
El padre Blanco informó que el último jesuita al que se le dio cristiana sepultura en el cementerio fue al destacado economista y sacerdote José Luis Alemán, fallecido el pasado 24 de diciembre, tras padecer cáncer.
Alemán, de origen mexicano, llegó al país en 1966, fue un consagrado educador y filósofo que ingresó a la Compañía de Jesús en 1945 y aquí se destacó por sus críticas a las políticas económicas de diferentes gobiernos.
Fue autor de numerosos libros y ensayos sobre diversos temas y director del Departamento de Economía de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), fue premiado por la Fundación Corripio, en el renglón economía, pero por su repentina muerte no llegó a recibir la distinción.
Otros jesuitas sepultados
Entre las decenas de sacerdotes jesuitas sepultados en el cementerio hay muchos que jugaron papeles importantes en la sociedad dominicana y en diversas áreas del saber como Felipe Arroyo, fundador de la PUCMM, y José Fernández Olmos.
También, Miguel Angel Larrueca, Juan Montalvo, fallecido en 1979, y que en su honor lleva el nombre el Centro de Estudios Sociales que forma parte del Centro Bonó, institución que acompaña diversas organizaciones populares.
También, el padre Luis González Pozada, vicerrector de la Universidad de Santo Domingo (hoy UASD), en la época de la dictadura trujillista.
Victoria para Trump: Shell abandona proyecto de parque eólico marino en Nueva Jersey
La visita de Marco Rubio a Panamá, una posible rebaja de las tensiones por el Canal
Cáncer ginecológico: lo que toda mujer debe saber para prevenir y combatirlo
Identifican a las víctimas del derrumbe de una edificación de tres niveles en La Romana