Estudio de distribución porcentual de tentativas y suicidios

EL ACTO SUICIDA EN RD. 1936-2011 / 6 de 6

Del estudio del acto suicida se desprende una realidad dificultosa y movediza, pues esta área del conocimiento está determinada por la conducta del sujeto suicida. Y si la conciencia, la voluntariedad y planificación deliberada, integran la conducta suicida, en cada aspecto o etapa del acto suicida existe un cambio subjetivo, psicológico y/o psicopatológico, que lo explicita a su nivel.

Existen actos suicidas abruptos, muy rápidos e inesperados, donde no se dan muchos de los pasos que puede tener el proceso que culmine en la autodestrucción. Sin embargo, para que el acto culmine en la muerte, lo más frecuente es que el sujeto pase por un proceso más o menos largo, y a veces muy largo, donde se pueden mezclar tantos factores que no podríamos explicar en este trabajo.

El acto suicida es un conjunto de conducta donde existe un gran número de acciones tanto a nivel de conciencia (y en determinados casos con la posibilidad de factores inconsciente o subconscientes coadyuvantes), y de hecho tangibles, objetivos que se van encadenando, y otras veces se suspenden para dar curso a otras modalidades, que podrían llegar o no al suicidio y cuando el sujeto está inmerso en ese complejo mundo suicida cada paso está normado por una conducta o conjunto de conductas, que especifican los diferentes componentes suicidas.

Es lógico que esas acciones suicidas, que muchas veces pueden ser diferentes unas de otras, estén integradas a nivel consciente, pero esa conciencia no puede ser uniforme dada la naturaleza de las diferentes acciones. Lo que explica la existencia de diferentes contenidos de conciencia, que corresponden a cada acción o conjunto de hechos. Puede suceder que un solo contenido de conciencia determine el acto suicida y por ende el suicidio, en un sujeto.

Y si para el acto suicida es necesario desplegar una acción determinante, ésta debe estar normada por la voluntad humana; sin una no puede producirse la otra, en término de determinación suicida. Ahora bien, la voluntad requerida para la acción está sujeta a un acto consciente como lo es el suicida. Lo que significa que esa voluntariedad está regida por los contenidos de conciencia en que vive el ser y en los cuales se siente impulsado o inducido a la acción.

En las tentativas suicidas y los suicidios para ambos sexos, según el lugar del hecho, en la variable Campo solo tiene representación el sexo femenino con 0.25%, y en comparación con el masculino, el femenino tiene tasa más baja en Hotel con 0.61%, y el masculino posee 1.12%. El mayor porcentaje para el femenino está en el Domicilio Propio con 14.02%; lo mismo pasa con el masculino que posee 34.8%. Resulta lógica esta mayor incidencia del suicidio en el hogar propio. Para ambos sexos los porcentajes más bajos también están en Hotel con 1.7%, seguido de Mar o Río con 2.2%. Los mayores porcentajes para ambos sexos están en calles, parqueos y caminos con 8.5%, y el Domicilio Propio con 48.9%.

Hay suicidas que desean el suicidio por múltiples motivos; otros no lo quieren, pero recurren a él. Esto es importante y sus implicaciones podrían ser interesantes para el estudio de la conducta humana sometida a diferentes tipos de contingencias.

El chantaje suicida siempre se ha incluido dentro del estudio del acto suicida, y considerado como parte de este. El chantaje suicida es una situación problemática del ser, donde pretende conseguir uno o más objetivos, utilizando sin fines suicidas el símbolo del suicidio.

Considero que el chantaje real, no es una acción de tipo suicida, pero sí relacionada con el acto suicida y que en determinadas situaciones y circunstancias el sujeto chantajista puede quedar atrapado en las redes suicidas hasta llegar a cometer actos suicidas por dos vías fundamentales: 1) situaciones existenciales que modifican el comportamiento psicológico del ser (por ejemplo, pérdida inesperada muy significativa, fuertes conflictos conyugales, o de un hijo con sus padres u otros familiares cercanos), pasando del simple chantaje a la acción suicida real con un desenlace en corto tiempo; 2) por medio de un proceso de auto entrenamiento psicológico -esto se da en sujetos que recurren al chantaje con frecuencia-, aquí no se trata de un simple aprendizaje de método suicida, sino que es un proceso complejo a nivel de la psique que, por factores externos, entre otras cosas, presiona, entristece, causa dolor y desestabiliza a la persona, y esta a su vez, va integrando a nivel consciente y vivenciando esos hechos negativos de su existir: creándose una situación crítica o de ruptura que sale del ámbito del chantaje, pasando a la acción suicida.

La amenaza real de suicidio es lo inverso al chantaje, pues, el sujeto por determinado factor o conjunto de factores, siente la necesidad de comunicar su intención de quitarse la vida.

En la amenaza real de suicidio, el ser hace presión sobre los demás y/o sobre sí mismo, y en lo más profundo de su intimidad piensa realmente suicidarse.

Existen casos de amenaza real de suicidio, donde el sujeto vive una situación muy penosa, ya que son seres que en esos estados no pueden manejarse adecuadamente a sí mismos, aun cuando tienen una conciencia real de lo que les sucede. Perciben su situación, mas no tienen control de la misma para revertirla, y aquí cabe una parte de los que recurren al suicidio sin desearlo realmente.

El gráfico representa la distribución porcentual de suicidios, según métodos suicidas, y podemos ver que el sexo femenino posee expresión porcentual importante en el ahorcamiento con 6.80%, el cual se mantiene como el método más utilizado, y continúa con 6.23% en ingesta de sustancia tóxica y cáustica, es decir, el método suave por antonomasia utilizado por el sexo femenino. El sexo masculino en el ahorcamiento tiene también su mayor expresión con 42.06%, mientras que en ingesta de tóxico y cáustico ocupa el tercer lugar con 17.04%, siendo el segundo lugar ocupado por arma de fuego que, en los últimos años ha tenido un significativo aumento desplazando al envenenamiento que estaba en el segundo lugar. Para ambos sexos la menor expresión porcentual está en quemadura con 0.74%, y las mayores representaciones están en el ahorcamiento, método siempre predominante con 48.86%, luego ingesta de tóxico y cáustico con 23.27%, y en tercer lugar arma de fuego con 21.62%. Como podemos ver el arma de fuego en el hombre ocupa el segundo lugar, pero en la cuantificación para ambos sexos, ocupa el tercer lugar dado que el femenino lo utiliza muy poco.

Otra realidad existente en el acto suicida es la del intento suicida. Existen dos formas: a) intento subjetivo de suicidio, b) intento subjetivo-objetivo de suicidio.

En el intento subjetivo de suicidio, el ser no desencadena acción objetiva de suicidio, es decir, queda la auto amenaza recluida en el ámbito de la conciencia.

Este estado -recordemos el chantaje suicida-, puede objetivarse en una autoagresión que, a su vez, podría culminar en suicidio.

El intento subjetivo - objetivo de suicidio es cuando el ser realiza una acción práctica de suicidio que rebasa el marco de su conciencia objetivándose, y luego despliega una acción anti suicida.

En el consumado intento de suicidio, el ser pone en marcha la acción suicida y él mismo detiene el proceso, o propicia que uno o más seres impidan la muerte.

El intento suicida existe como fracaso porque otros impidan la muerte, o como un cambio de actitud del sujeto, arrepintiéndose y bloqueando su acción.

Acción suicida frustrada: es cuando un sujeto ha recurrido al suicidio, y sin que él despliegue acción anti suicida, le salvan la vida.

El pseudosuicidio incluye el uso accidental de medios suicidas, o por desconocimiento; además cuando el sujeto sabe que no va a morir y utiliza métodos suicidas, dando directa o indirectamente a conocer el hecho, o cuando no existe una verdadera intención de quitarse la vida.

Intención auténtica de suicidio: el ser, deseándolo o no, piensa suicidarse o comete cualquier acción en ese sentido. Los casos más inequívocos no comunican su acción, no desarrollan acción anti suicida. En otros casos se produce la comunicación sin desvirtuar la auténtica intención suicida.

La ideación suicida es el componente subjetivo del acto suicida, elaborado por el sujeto. Aquí está incluido el intento subjetivo de suicidio que resulta ser el punto más crítico de la ideación suicida, pues el sujeto puede decidir realmente autodestruirse, e incluso cuando logra suicidarse es por una ruptura trágica en ese punto subjetivo que pasa a ser objetivado.

En el cuadro 4, están los suicidios según los días de la semana, teniendo el sexo femenino su menor representación los domingos con 1.78%; mientras el masculino precisamente tiene en ese día su mayor actividad suicida con 15.34%; resultando la mayor diferencia, a su vez, entre los sexos.

¿En qué medida la soledad, y la ingesta de bebidas alcohólicas en compañía o en la soledad, podrían determinar en sujetos predispuestos, mayor actividad suicida? ¿Por qué la interrogante? Por la comparación que podemos hacer entre el cuadro 3 con respecto al cuadro 4 y viceversa. Me explico, ya sabemos que la acción suicida es abrumadora en el sexo masculino y en nuestro medio o país, la ingesta de bebidas alcohólicas -más los domingos desde la mañana- es enorme; además el domingo es el día por antonomasia para la salida y diversión, pero también para otro grupo de sujetos es precisamente el día más propicio para quedar en soledad, por ejemplo los depresivos; viendo los dos aspectos y los múltiples factores implicados, podemos inferir que si los hombres se suicidan más los domingos y los lunes y, a su vez, correlacionamos los horarios de 6 de la tarde a 12 de la noche y de 12 de la noche a 6 de la mañana, se produce un continuo de domingo a lunes desde la 6 de la tarde a 6 de la mañana, espacio - tiempo que según la característica señalada del domingo, produce un puente-secuencia tarde-noche-madrugada-mañana de domingo a lunes, en el cual, los hombres vulnerables o más predispuestos al suicidio pueden quedarse solos y, a su vez, es el horario continuo, en el cual, se puede ingerir más bebidas alcohólicas en soledad o en compañía que, además producen desinhibición (peligrosa) y posterior depresión-peligrosa-del sistema nervioso central; resultando final de estos factores: efecto sinérgico devastador para exacerbar la vulnerabilidad hacia el suicidio.