Fallece el príncipe Rainiero III de Mónaco

El Príncipe Rainiero III, cuyo matrimonio con la actriz estadounidense Grace Kelly atrajo la elegancia y el glamur a una de las dinastías más añejas de Europa, murió el miércoles en un hospital donde era atendido por complicaciones cardíacas, respiratorias y renales. Tenía 81 años. El palacio real anunció la muerte de Rainiero casi un mes después de que fuera ingresado en el hospital con una infección en un pulmón en una clínica cardíaca que tenía vista a la flamante bahía de Mónaco, llena de yates.

Era el monarca con el reinado más prolongado de Europa.

Rainiero guió la transformación de Mónaco, que de lugar de retiro para millonarios jubilados pasó a ser un centro de finanzas y turismo.

Rainiero, que subió al trono monegasco el 9 de mayo de 1949, también sufrió la tragedia de la muerte de su famosa esposa en un accidente automovilístico y escándalos familiares que plagaron las dos últimas décadas de su gobierno.

El príncipe tuvo numerosos problemas de salud en años recientes. En 1999 ss sometió una operación cardíaca, al año siguiente a otras dos y en el 2002 fue hospitalizado por fatiga y bronquitis.

Una serie de reiteradas infecciones al pecho obligaron a su hospitalización en varias ocasiones. El 7 de marzo fue internado en el Centro Cardio-Torácico de Mónaco con una infección al pecho y fue colocado en la unidad de terapia intensiva dos semanas después, con problemas cardíacos y renales, y conectado a un respirador.

A medida que su salud se deterioraba, las apariciones públicas del príncipe se hicieron menos frecuentes, aunque no dejó de asistir en agosto al mayor evento social de Mónaco, el Baile de la Cruz Roja.

Mónaco había estado preparándose para la muerte de su gobernante desde hace varios años.

El heredero de Rainiero es el príncipe Alberto, que no está casado ni tiene hijos. Mónaco cambió sus leyes de sucesión en el 2002 para permitir el paso del trono de un príncipe sin descendientes a sus hermanos o hermanas. Alberto tiene dos hermanas, las princesas Carolina y Estefanía, quienes sí tienen hijos.

Bajo el gobierno de Rainiero, el enclave mediterráneo disipó parcialmente su reputación de "lugar soleado para negocios turbios" y se convirtió en centro de industrias de alta tecnología. Ganándole tierras al mar, el "príncipe constructor" aumentó en un 20% la superficie de su enclave.

"Soy como el jefe de una compañía", dijo una vez acerca de su papel en la transformación de su principado.

En 1993, Mónaco fue admitido en la Organización de las Naciones Unidas y obtuvo así el reconocimiento internacional que su príncipe había buscado para el enclave durante muchos años.

Pero fue su matrimonio del 18 de abril de 1956 con la estrella de Hollywood Grace Kelly lo que puso a Mónaco en el mapa mundial y definió la Edad de Oro de su reino. Para muchos, la muerte de la protagonista de "Rear Window" (La ventana indiscreta), el 14 de septiembre de 1982, puso fin a la época dorada del enclave.

"Siempre estuvo presente y lista para colaborar conmigo o hacer lo que yo no podía hacer", dijo Rainiero acerca de su esposa en una entrevista concedida en 1983. "El cambio es que trabajábamos en equipo y ahora el equipo ha quedado incompleto".

Rainiero Grimaldi es el 30mo descendiente de Otto Canella, fundador de la casa Grimaldi, que reina en Mónaco desde 1297. Nacido el 31 de mayo de 1923, hijo de una princesa, Rainiero era el heredero de una familia con un pasado borrascoso, presagio de los escándalos por venir.

Educado en Inglaterra, Suiza y Francia, ascendió al trono en 1949, a los 26 años.

Estudioso de la oceanografía, ayudó a financiar el Instituto Oceanográfico de Jacques Cousteau. Era además aficionado al jazz y a los automóviles deportivos.

Conoció a Grace Kelly en 1955, cuando él tenía 31 años y ella 25, y era la atracción estelar del festival cinematográfico de Cannes, con un Oscar en su haber por "The Country Girl".

Anunciaron su compromiso en enero de 1956 y se casaron en abril. Diez meses después nació su promogénita, Carolina. Alberto nació al año siguiente y Estefanía en 1965.

A lo largo de los años, Rainiero se empeñó en consolidar su autoridad y extender la base económica de Mónaco como paraíso fiscal para los millonarios rumbosos que acudían al lujoso casino.

Hoteles de lujo, rascacielos y alguna de las propiedades raíces más caras del planeta bordean ahora la costa. El juego representa en la actualidad apenas el 3 por ciento de los ingresos del principado, donde residen algo más de 32.000 personas.

En los años siguientes a la muerte de la princesa Grace, la familia real monegasca apareció cada vez más en la prensa sensacionalista del mundo.

El primer matrimonio de la princesa Carolina terminó en 1980 y su segundo esposo murió en un accidente náutico en 1990. Su tercer esposo, el príncipe alemán Ernsto Augusto de Hannover, fue condenado a indemnizar en 440.000 dólares al director de un diario, al que insultó porque el medio informó que lo habían visto orinando en público.

La princesa Estefanía era conocida por sus amoríos. Tuvo dos hijos con un ex guardaespaldas, con quien se casó en 1995. El matrimonio finalizó a los 18 meses, cuando él fue fotografiado retozando con una bailarina desnudista belga.

Tuvo un tercer hijo en 1998, y se negó a revelar quién era el padre. Más adelante tuvo un publicitado romance con el director del circo nacional suizo.

La reputación del principado mismo también está en tela de juicio.

En abril de 2002, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico incluyó a Mónaco en una lista de siete paraísos fiscales que se niegan a cooperar con una gran campaña internacional contra la evasión fiscal.

Y hasta el idílico matrimonio de Rainiero con Grace fue blanco de la maledicencia.

Una biografía de la princesa Grace publicada en 1994 dice que las relaciones entre ambos se habían deteriorado, que él la "desatendía" y ella buscaba consuelo en el alcohol... y en hombres más jóvenes.