Greenpeace ve insuficientes las metas climáticas que la UE planea para 2030

El grupo lamenta que la meta para energías renovables pase a tener un carácter voluntario

BRUSELAS. Greenpeace considera que los objetivos climáticos que la Comisión Europea (CE) presentará la próxima semana para 2030 son insuficientes y lamenta que la meta para energías renovables pase a tener un carácter voluntario frente a la obligatoriedad actual.

"El objetivo para energía renovable que está sobre la mesa no es un objetivo en absoluto, es un gran muro de ladrillo dirigido a proteger las extravagantes inversiones británicas y francesas en energía nuclear", señaló en un comunicado el experto en energía de Greenpeace Fred Thoma.

Según el último borrador de la propuesta de la CE, se fijará para 2030 un objetivo obligatorio de reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2) de entre el 40 % y el 35 %, y otro voluntario dirigido a que las renovables representen entre el 24 % y el 27 % de la energía que consumen los Veintiocho.

El Ejecutivo comunitario dejaría para más adelante la fijación de una tercera meta sobre eficiencia energética.

Este planteamiento contrasta con el ambicioso triple objetivo que la UE se marcó para 2020, conocido como 20-20-20, que establecía dos objetivos obligatorios del 20 % para recorte de CO2 y renovables y otro voluntario, también del 20 %, para rebajar el consumo energético.

Resulta especialmente significativo además porque la crisis económica y la contracción de la actividad industrial ha facilitado una reducción de CO2 del 18 % frente a los niveles de 1990, y las renovables ya representan alrededor del 16 % del mix europeo.

"Si se confirma este movimiento, la CE estaría dando un verdadero paso atrás en política climática y energética", indicaron a Efe fuentes de Greenpeace, que atribuyeron el retroceso a las presiones de la industria y a la insistencia de países como el Reino Unido.

Estas fuentes explicaron también que la batalla, más que en el objetivo de recorte de emisiones -sobre el que tampoco hay consenso porque algunos comisarios europeos insisten en que no supere el 35 %-, está en la meta para las renovables.

La preferencia del Reino Unido de que se trate de un compromiso voluntario contrasta con la de Alemania, partidaria de una meta obligatoria como en 2020.

Greenpeace considera que lo adecuado sería como mínimo elevar el objetivo de reducción de CO2 hasta el 55 %, y el de renovables hasta el 45 %, y que ambos tuvieran un carácter obligatorio.

Desde el grupo de Los Verdes en el PE, su presidenta, la alemana Rebecca Harms, consideró hoy que el hecho de que la CE no quiera fijar un objetivo obligatorio para las renovables en 2030 es una señal más del retroceso en política climática.

"El liderazgo de la UE se ha esfumado", afirma Harms en un comunicado, en el que considera que no hay motivos para la resistencia que han mostrado algunos Estados miembros y comisarios y sostiene que esta evolución se debe a las presiones de los lobbies del carbón y la nuclear.

Los detalles de la propuesta de la Comisión se conocerán el próximo miércoles, cuando también se espera que Bruselas presente nuevas medidas para recuperar el desplomado precio de la tonelada de CO2 en el mercado del carbono. EFE