Indultan a acusada de matar a esposo; está feliz y satisfecha

Miriam M. Brito Martínez sostiene que el expediente en su contra fue mal instrumentado, pero que Dios y la gente la ayudó

SD. "Desde que recibí la noticia del indulto no he podido dormir de la alegría porque la justicia me condenó injustamente". Así se expresa Miriam Margarita Brito Martínez, la única persona indultada por el Poder Ejecutivo con motivo de la Navidad, y quien cumplía una condena de 20 años por la muerte a tiros de su esposo el empresario arenero José Castro.

Sostuvo que desde que fue puesta en libertad el pasado lunes, sus teléfonos no han parado de timbrar de llamadas provenientes de reclusas, familiares y amigos. "No tengo con qué pagarle a las autoridades porque volví a reunirme con mi familia", afirma.

Brito dijo que pasó un año de provecho tras las rejas en la cárcel para mujeres de Najayo, San Cristóbal, debido a que se dedicó a estudiar y a hacer buenas relaciones con las demás reclusas.

Entrevistada por DL, la indultada explicó que su reclusión fue una "experiencia inolvidable y que hizo varios cursos, entre ellos de pintura, costura, informática y relaciones públicas. "Yo le doy las gracias a la Procuraduría General de la República y al Poder Ejecutivo que me tomaron en cuenta para darme mi libertad", dijo.

"Dios y la gente me ayudaron y sentí seguridad de que iba a salir de la cárcel. Me sentía decepcionada con la justicia porque no se hicieron las cosas como eran, el expediente que me instrumentaron fue mal confeccionado. Me sentí huérfana de la justicia, fue una condena que me dejó con la boca abierta", apuntó.

Mediante el decreto número 705-07, el Poder Ejecutivo concedió el beneficio del indulto por el tiempo de la pena pendiente de cumplir, con efectividad el 23 de diciembre de este año, a Brito Martínez. Vecinos de la residencia donde se produjo el hecho en el sector Madre Vieja Sur, rehusaron opinar sobre el indulto.

Brito Martínez fue acusada del asesinato de su esposo Castro el 26 de noviembre de 2003, en la habitación de su residencia, en Madre Vieja Sur, San Cristóbal. Fue condenada el 13 de mayo de 2006 a 20 años de prisión, junto a su empleada doméstica Deydania González, a la que condenaron a 30 años.

La señora Brito Martínez fue condenada luego de un recurso de apelación que interpuso la familia del empresario Castro ante el descargo de la acusada en primera instancia. En los interrogatorios dijo era maltratada física y sicológicamente.