Brasil: Confiscan dinero en cuentas suizas de legislador

Eduardo Cunhha, presidente de la Cámara de Diputados de Brasil. (AP/Andre Penner)

RÍO DE JANEIRO. La Corte Suprema de Brasil confiscó 2,45 millones de dólares guardados en cuentas suizas que supuestamente pertenecen al presidente de la cámara baja, una poderosa figura política que en gran medida puede determinar si se da curso a cualquier procedimiento de juicio político presentado en esa instancia legislativa contra la mandataria Dilma Rousseff, como pretenden algunos detractores desde hace tiempo.

Eduardo Cunha, líder de la Cámara de Diputados, afronta cargos de corrupción dentro del gigantesco plan de sobornos que funcionó en la empresa estatal Petrobras. Cunha está acusado de aceptar millones de dólares en sobornos de compañías que deseaban conseguir contratos con Petrobras.

Cunha, enemigo declarado de Rousseff, niega que las cuentas en el banco Julius Baer sean suyas. Sin embargo, los documentos enviados por los fiscales suizos lo vinculan a él y su esposa con el dinero, dijo el jueves en su fallo el magistrado Teori Zavascki en el que decidió confiscar los fondos.

Si mediante las pesquisas se muestra que las cuentas de Cunha contienen dinero procedente de actos de corrupción, los recursos serán devueltos a la tesorería de Brasil. La solicitud para la confiscación del dinero fue presentada por el fiscal general Rodrigo Janot, a quien Cunha acusa de actuar específicamente contra él por ser opositor a la presidenta.

Los fiscales federales aseguran que el escándalo de corrupción en Petrobras es el más grande descubierto a la fecha en Brasil ya que se pagaron sobornos por un equivalente a 2.000 millones de dólares a ejecutivos de la compañía nombrados políticamente, así como a más de 50 políticos actuales y otros individuos del espectro político que al parecer participaron en el mecanismo de sobornos que funcionó durante más de una década.

Se encuentran en prisión diversos directores generales y otros ejecutivos de importantes compañías de construcción e ingeniería implicados en esos actos de corrupción.

Rousseff fue presidenta de Petrobras durante un gran periodo en el que ocurrieron las irregularidades, aunque a la fecha no está implicada en el escándalo.

Sin embargo, la mandataria, cuya popularidad alcanza apenas alrededor de 10% según encuestas, se ha defendido de los llamados generalizados de que enfrente juicio político o de que renuncie debido al escándalo de Petrobras, así como ante las acusaciones en su contra de delitos fiscales durante su primer periodo y de que las arcas de su campaña por la reelección del año pasado fueron llenadas con dinero provente de los sobornos.

A pesar de los cargos de corrupción en su contra, Cunha “posiblemente permanecerá en el cargo” por algún tiempo, dijo Claudio Couto, profesor de Ciencias Políticas en la Fundación Getulio Vargas.

Couto dijo que la oposición desea que Cunha permanezca para que emprenda un proceso de juicio político contra Roussef, en tanto que los aliados de la mandataria expresaron temor de que precisamente lo haga si arrecian las acciones para quitarlo del cargo.