Canciller boliviano rechaza 'ataques' de jefe de la OEA
NUEVA YORK (AP) — El canciller y el ministro de Justicia y Transparencia Institucional de Bolivia acusaron el miércoles al Secretario General de la Organización de los Estados Americanos, Luis Almagro, de intervencionismo y de insultar al pueblo boliviano con su insistencia de que hubo fraude en las elecciones bolivianas de 2019.
El canciller Rogelio Mayta dijo además que los “mensajes de odio” de Almagro generan división en la OEA y animó a los países miembros a plantearse una nueva organización.
“La Secretaría General debería ser una instancia de articulación entre los Estados, capaz de crear encuentro en medio de las discrepancias y las visiones diferentes. Sin embargo, esta OEA con Almagro como secretario general no lo es para Bolivia y con pena vemos que tampoco para muchos de los Estados que hoy están representados aquí,” dijo Mayta. “A los Estados miembros no nos sirve una Secretaría General que no articule, que divida, que como práctica cotidiana prejuzgue y juzgue y condene a discreción, que se crea un poder y una voz más allá de toda realidad”.
Mayta anunció la semana pasada un reclamo en el Consejo Permanente del organismo contra Almagro por “injerencia en los asuntos internos nacionales”.
La OEA ratificó a principios de agosto su denuncia sobre una “manipulación dolosa de datos” en las elecciones en Bolivia de octubre de 2019 y no sólo negligencia, como había concluido una pericia de investigadores de la universidad española de Salamanca.
Poco después, el presidente Luis Arce -heredero político del expresidente Evo Morales- y su gobierno rechazaron el informe de la OEA y revalidaron el documento de la universidad española que fue solicitado por el Ministerio Público.
La Fiscalía boliviana anunció la semana pasada que cerrará el caso y buscará el sobreseimiento de los acusados de fraude electoral basado en el informe de la universidad española.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos estableció que la reelección presidencial indefinida no es un derecho humano, figura a la que Morales había apelado para postularse a un cuarto mandato consecutivo en octubre de 2019.