Ecuador: reunión gobierno e indígenas sobre combustible
QUITO (AP) — El diálogo entre el gobierno del presidente Guillermo Lasso y la Confederación de Nacionalidades Indígenas, la mayor de su tipo en Ecuador, comenzó el miércoles con un tema que causa irritación social: el precio de los combustibles.
Después de asumir el poder a fines de mayo el mandatario mantuvo la política de su predecesor de subas mensuales en el precio de los combustibles. En casi un año y medio la gasolina más utilizada, la Extra, ha aumentado de 1,48 dólares el galón a los actuales 2,55 dólares.
Lasso ha dicho que los precios no son un tema de negociación porque el objetivo del gobierno es reducir el subsidio a los combustibles, que suma desembolsos estatales por alrededor de 1.500 millones de dólares anuales.
Ello ha causado protestas y manifestaciones especialmente por parte de los indígenas, de grupos sociales y de sindicatos.
Antes del inicio del diálogo al que acudieron decenas de dirigentes indígenas y sindicales, Lasso señaló que “el país que vive una crisis sanitaria, moral, y que por tanto todos debemos hacer un esfuerzo por contribuir a que en un ambiente de paz, de tranquilidad, podamos salir de esta crisis y lograr la prosperidad”.
El mandatario invitó a sus interlocutores a iniciar un diálogo y la resolución de diferencias “en un ambiente de paz y tranquilidad' y pidió 'no exponer el patrimonio público y el patrimonio privado a la violencia con actos que puedan poner en peligro la vida, la salud de los ecuatorianos y el fruto de su trabajo diario'.
Poco antes de ingresar al Palacio de Gobierno, en pleno centro histórico de la capital, el presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas, Leonidas Iza, dijo a periodistas que exigirán al gobierno seis puntos: que se congele el precio de los combustibles -el diésel en 1,50 y la gasolina en 2,10 máximo-, que el gobierno fije un precio de sustentación para los productos campesinos, un moratoria de las deudas de los pequeños productores, que no haya minería en zonas de recarga hídrica, sensibilidad ecológica o territorios indígenas y que no se promueva la flexibilización laboral.
En un proyecto de reactivación económica enviado por Lasso a la Asamblea el mandatario propuso la flexibilización de las normas de contratación laboral a fin de crear oportunidades de empleo para uno de cada siete ecuatorianos que no cuentan con un trabajo estable.
En 2019 una protesta indígena contra la suba de los combustibles, de la que Iza fue uno de los líderes, puso al país al filo del rompimiento democrático durante el gobierno del entonces presidente Lenín Moreno.
Después de casi dos semanas de violentas acciones en todo el país con saqueos, ataques a la Asamblea y el incendio del edificio de la Contraloría, entre otros, Moreno dio marcha atrás con la medida.