El asesinato extrajudicial de un exmilitar en Bangladesh pausa los 'tiroteos'
Azad Majumder
Dacca, 3 sep (EFE).- Bangladesh completó este jueves un atípico mes sin reportes de asesinatos extrajudiciales o 'tiroteos', como suelen referirse a este tipo de incidentes, después de que la muerte de un exmilitar en un supuesto enfrentamiento con la Policía desatase una ola de indignación y denuncias.
Asociaciones de derechos humanos han dado la bienvenida al nuevo clima de escrutinio público que, matizan, corre el riesgo de desaparecer y convertirse en un simple respiro puntual.
MUERTE DE UN EXMILITAR
Sinha Mohammad Rashed Khan, de 36 años de edad y oficial retirado de las fuerzas especiales que garantizan la seguridad de la primera ministra, Sheikh Hasina, falleció por disparos de la Policía en un puesto de control en Cox's Bazar, en el sureste de Bangladesh, el pasado 31 de julio.
La Policía, según la versión oficial, mató a Sinha en defensa propia tras pensar que se trataba de un ladrón. Pero el Ejército bangladesí no se tomó a la ligera la muerte del antiguo escolta, desencadenando la tensión entre las fuerzas de seguridad.
Siete policías, incluido el jefe de Policía de la zona sureña de Teknaf y el inspector y principal acusado Liyakat Ali, fueron detenidos después de que la hermana del fallecido denunciase lo ocurrido el pasado 5 de agosto.
GRAN ATENCION PÚBLICA
El incidente atrajo una fuerte atención mediática y pública en Bangladesh, donde según el grupo de derechos humanos Odhikar, al menos 4.002 personas han perdido la vida en las últimas dos décadas en incidentes con las fuerzas de seguridad.
Solo entre enero y junio de este año, 183 personas han muerto en 'tiroteos', según la organización bangladesí de derechos humanos Ain o Salish Kendra (ASK), una cifra entre los que se incluyen 41 refugiados rohinyá.
De acuerdo con el ASK, el último asesinato extrajudicial reportado en la nación asiática data del pasado 3 de agosto, justo antes de que comenzase la ola de indignación por la muerte de Sinha.
'Tras el asesinato de Sinha, la gente ha empezado a levantar la voz y presentar casos. Como resultado, los asesinatos extrajudiciales a manos de la Policía se han reducido', constató el director de ASK a Efe, Khan Panna.
El defensor de los derechos humanos recordó el principio jurídico básico de que 'todo el mundo es inocente hasta que un tribunal prueba lo contrario'.
Sin embargo, aunque este tipo de atentado contra los derechos humanos parece haberse detenido súbitamente en Bangladesh, Panna se mostró precavido.
'Se trata de un hecho circunstancial, aunque queremos que esto acabe para siempre. No queremos ver más asesinatos extrajudiciales', dijo el director de ASK.
AUMENTAN LAS DENUNCIAS
El fiscal de Cox's Bazar, Faridul Alam, dijo a Efe que en un mes el tribunal local ha recibido al menos cinco denuncias por asesinatos extrajudiciales contra el jefe de Policía suspendido.
'El tribunal ha ordenado a las autoridades responsables que investiguen todas las acusaciones, antes de decidir si acepta casos oficiales cuando se completen las investigaciones', dijo Alam.
Una de estas denuncias procede de la familia de Syed Alam (sin relación con el fiscal), quien supuestamente fue asesinado por la Policía junto a uno de sus hermanos y un sobrino en Teknaf el pasado 6 de mayo.
Shah Alam, hermano del fallecido, dijo a Efe que una quincena de policías secuestraron a sus tres familiares.
'Llegaron a nuestra casa hacia las dos de la mañana y secuestraron a mis dos hermanos mayores y a mi sobrino. La Policía pedía 5 millones de taka como rescate, pero les dijimos que no era posible. Los mataron hacia las cinco de la mañana', dijo.
Shah Alam afirmó que sus hermanos se dedicaban a recolectar sal y no estaban envueltos en ningún tipo de crimen.
'Teníamos una disputa con otros habitantes del pueblo, que empujaron a la Policía a matar a mis hermanos. Mi sobrino solo tenía 17 años. Los mataron y además presentaron un caso contra nosotros', lamentó el familiar.
Finalmente, la mujer de uno de los fallecidos presentó una denuncia el pasado lunes.
El expresidente de la gubernamental Comisión Nacional de Derechos Humanos de Bangladesh Kazi Reazul Hoque confirmó por su parte que el arresto de los oficiales de Policía tras la muerte del exmilitar es clave en la dramática reducción de los asesinatos extrajudiciales.
'Está claro que desde hace un mes, las familias de las víctimas no tienen miedo de hablar, ya que es evidente que las fuerzas de seguridad también pueden ser presentadas frente a un tribunal', concluyó Hoque a EFE. EFE
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