España ve precisa una 'estabilidad mínima' para reabrir su embajada en Libia
Trípoli, 7 sep (EFE).- La ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, afirmó hoy que el deseo sería poder reabrir la embajada de España en Libia, que se clausuró en julio de 2014, pero que para ello serían precisas 'unas condiciones de estabilidad mínimas' que por ahora no se dan.
González Laya se refirió a la situación de la legación diplomática española durante su visita al país magrebí para apoyar el alto el fuego alcanzado a final de agosto entre los dos gobiernos en conflicto que mantienen dividido el país tras meses de intensos combates.
España cerró temporalmente su embajada en Trípoli hace seis años debido a la inseguridad -sólo permaneció el encargado de archivos y algunos guardias locales- y pasó a operar desde Túnez, si bien la residencia del embajador y la oficina comercial siguieron abiertas.
A pesar de la clausura, González Laya valoró que la actividad diplomática se haya mantenido desde el país vecino y que, 'cada vez más, el embajador y sus equipos pasan más tiempo' en Trípoli.
'El próximo paso sería la reapertura de la embajada, pero necesita de unas condiciones de estabilidad mínimas para poder reanudar plenamente sus funciones', añadió la ministra ante el nuevo escenario abierto en Libia con el cese de las hostilidades.
El nuevo embajador de España en Libia, Javier García-Larrache, entregó sus copias de estilo al ministro de Exteriores del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), Mohamed Tamer Siala, el pasado jueves para poder acompañar a la ministra en su visita.
En abril de 2015 un artefacto estalló junto a la embajada española, situada en el distrito central de Manshiya, sin causar heridos, aunque sí algunos destrozos en el exterior del edificio.
De los países de la Unión Europea, sólo Italia tiene abierta su embajada de manera constante.
Durante su estancia en Trípoli, González Laya mantuvo una conversación con el director general de Repsol en Libia, Simone Sciamanna, para informarle de la situación de la compañía española en Libia.
En sus contactos con las autoridades del GNA, la ministra solicitó la reanudación de la producción de petróleo, prácticamente paralizada por el conflicto, a lo que se ha juntado la pandemia.
Repsol opera en varios yacimientos, entre ellos, en el de Al Sharara, el más importante del oeste del país, que el pasado 31 de agosto cerró tras detectarse un contagio por covid-19 en uno de los operarios.
La Compañía Nacional libia de Petróleo (NOC) culpó a la Guardia de Protección de las Instalaciones Petroleras, aliada del mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del Ejecutivo no reconocido en el este del país, de ser culpable de la situación por haber irrumpido la semana pasada por la fuerza en el campo.
Antes de volar a Al Qubba para entrevistarse con el líder del Parlamento en Tobrouk, Aquila Saleh, tutelado por Hafter, González Laya se reunió en la residencia del embajador con un grupo de mujeres representantes de la sociedad civil para conocer su impresión sobre la situación del país en materia social. EFE