La destituida Park Geun-Hye, la “princesa” coreana caída en desgracia

Park se ha disculpado en varias ocasiones en discursos televisados llenos de lágrimas, donde se ha referido a su vida solitaria cuyo principal error fue confiar demasiado en una amiga.

Foto de archivo del 3 de noviembre de 2016 donde la destituida presidente surcoreana, Park Geun-hye, ofrecía disculpas a la nación por el escándalo de corrupción en que está implicada. (EFE)

SEÚL. Los pasillos del palacio presidencial habían sido el hogar de Park Geun-Hye desde su juventud, cuando ejerció como primera dama de facto del gobierno autoritario de su padre, pero ahora deja el cargo arrollada por un megaescándalo de corrupción que terminó con su destitución este viernes.

Park Geun-Hye, de 65 años, es la hija mayor de Park Chung-hee, cuyo reinado brutal sobre la “República de Corea” duró 18 años, hasta su asesinato en 1979. Creció en la Casa Azul, sede de la presidencia surcoreana, en donde tuvo una infancia dorada.

El gobierno autoritario de Park Chung-Hee, entre 1961-1979, marcado por las violaciones a los derechos humanos, impulsó un rápido desarrollo económico en un país devastado por la guerra.

Durante el mandato, la familia presidencial fue tratada como si fuera la realeza y la expresidenta calificada como de “princesa”. Este sobrenombre la siguió durante décadas.

El asesinato de sus dos padres en la década de 1970, en un lapso de sólo cinco años, acrecentó la simpatía de la opinión pública hacia la mujer.

La madre de Park, alabada como una esposa dedicada y una madre preocupada, en una sociedad tradicionalista y conservadora, fue asesinada en 1974 por un activista que se cree que actuaba bajo órdenes de Pyongyang y que en realidad buscaba abatir a su marido.

Park, que entonces estudiaba en Francia, tuvo que volver a su país y ejercer como primera dama hasta que su padre fue asesinado por su jefe de seguridad en 1979.

Entonces mantuvo un bajo perfil durante casi dos décadas, hasta que se presentó y fue elegida diputada en 1998 en un clima marcado por la crisis financiera asiática.

La reina virgen

Su carrera descolló inmediatamente y se convirtió en un referente para los viejos conservadores que guardaban un profundo afecto a su madre y reverenciaban a su padre, considerando que había sacado a un país arrasado por la guerra y dejado atrás la pobreza.

Entonces, lustrar la nostalgia se convirtió en un reflejo para Park y frecuentemente comenzaba sus discursos con la frase: “después de que perdiera trágicamente a mis padres en manos de las balas asesinas”.

El hecho de que nunca se casara y de que estuviera alejada de sus hermanos formó parte de su capital político para un país donde muchos líderes se han visto envueltos en escándalos de corrupción mayores.

“Estoy casada con la República de Corea. No tengo hijos. Los surcoreanos son mi familia”, dijo una vez, citando como ejemplo a la reina Isabel I de Inglaterra, conocida como “La Reina Virgen” por su obstinado celibato.

Finalmente fue elegida como primera mujer presidenta en 2012, marcando un récord de votos para la era democrática de su país.

‘Obsesión con el poder’

Pero el mentor religioso de la familia, el misterioso líder Choi Tae-Min, jefe autoproclamado de la Iglesia de la Vida Eterna, selló su destino.

Aunque Choi murió en 1994, su hija heredó la influencia sobre Park. Apodada como “Rasputina” por la prensa, está acusada de haber utilizado su influencia para obtener más de 70 millones de dólares de diferentes empresas y de inmiscuirse en los asuntos del Estado.

Park se ha disculpado en varias ocasiones en discursos televisados llenos de lágrimas, donde se ha referido a su vida solitaria cuyo principal error fue confiar demasiado en una amiga.

Pero el escándalo fue más allá de lo que podían soportar muchos de sus seguidores y millones de personas salieron a la calle para pedir su destitución, tumbando su popularidad a mínimos históricos.

Entonces, muchos en su propio partido se volvieron en su contra y apoyaron el proceso de destitución en el parlamento, tramitado en diciembre, y ratificado por el tribunal constitucional este viernes.

La investigación la perfila como un personaje solitario, que prefería quedarse en su residencia antes de reunirse con sus asesores en los despachos, excesivamente centrada en su apariencia y con poca tolerancia hacia la crítica.

Park también está acusada de negligencia en el hundimiento del ferry Sewol en 2014, el peor desastre en la historia del país, en el que murieron más de 300 personas, la mayoría de ellos escolares.

Además, está acusada de perseguir a los artistas que la criticaban.

“En lugar de heredar la inteligencia, la visión y la determinación de su padre para construir la economía, sólo heredó la peor parte de él, la obsesión con el poder (...) y la intolerancia a la crítica”, escribió en unas memorias publicadas recientemente Chun Yu-Ok, antiguo aliado y representante del partido de Park.