Líder etíope anuncia ofensiva 'final' contra región rebelde

Refugiados etíopes en la región de Qadarif, en este de Sudán, el domingo 15 de noviembre de 2020. Miles de etíopes huyeron a Sudán debido a la violencia en la región de Tigray. (AP Foto/Marwan Ali)

NAIROBI, Kenia (AP) — El primer ministro de Etiopía anunció el martes que en los próximos días lanzaría la “final y crucial” operación militar contra el gobierno de la región rebelde de Tigray, en el norte del país.

El primer ministro, Abiy Ahmed, indicó en medios sociales que el plazo de tres días que había dado a los líderes y fuerzas especiales de la región “ha expirado hoy”.

Abiy, que el año pasado ganó el Nobel de la paz, sigue rechazando las peticiones internacionales de diálogo y desescalada del conflicto, iniciado hace dos semanas y que se ha expandido a la vecina Eritrea, además de atemorizar a más de 25.000 etíopes que huyeron como refugiados a Sudán.

Unas 4.000 personas seguían llegando cada día, una tasa “muy rápida”, según explicó a la prensa en Ginebra Babar Baloch, portavoz de ACNUR, la agencia de refugiados de Naciones Unidas.

“Es una cifra enorme en cuestión de días (...) Sobrepasa a todo el sistema”, dijo, advirtiendo de una “crisis humanitaria a gran escala”. Esa zona remota de Sudán no había recibido tanta gente en dos décadas, señaló.

Los alarmados vecinos del país, como Uganda y Kenia, han pedido una resolución pacífica del conflicto. Pero el gobierno de Abiy considera ilegítimo al gobierno regional de Tigray, después de que desafiara a las autoridades federales celebrando unas elecciones locales en septiembre.

El gobierno de Tigray se opone al aplazamiento de las elecciones nacionales hasta el año que viene por la pandemia de COVID-19, y considera ilegal al gobierno federal de Abiy, afirmando que su mandato ha expirado.

El gobierno federal también confirmó el lunes que había realizado nuevos ataques aéreos “precisos y quirúrgicos” a las afueras de la capital de Tigray, Mekele, negando las acusaciones del gobierno regional de que había víctimas civiles.

Las comunicaciones y los transportes con Tigray seguían cortados casi por completo, lo que complicaba mucho verificar las afirmaciones de ambos bandos.

Hambrientos, exhaustos y asustados, los refugiados de la región de Tigray seguían llegando a Sudán con aterradores testimonios de guerra.

“Este gente llega con cuchillos y palos, quieren atacar a los ciudadanos. Y detrás de ellos va el ejército etíope con tanques. Los palos y cuchillos no son el problema, son los tanques”, dijo un refugiado, Thimon Abrah. “Atacaron y lo quemaron todo'.

“Cuando se asesina a un hombre, o incluso a un niño, esto es venganza”, dijo otro, Tedey Benjamin. “Es una guerra tribal”.

El primer ministro de Etiopía dijo el lunes por la noche que su gobierno estaba listo para “recibir y reintegrar” a los refugiados, y que las fuerzas federales les protegerían.

Pero muchos refugiados dijeron huir de esas mismas fuerzas.

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Los periodistas de Associated Press Mohamed Awad en al-Qadarif, Sudán, y Jamey Keaten en Ginebra, Suiza, contribuyeron a este despacho.

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