Negociaciones contrarreloj para nueva constitución en Chile
SANTIAGO DE CHILE (AP) — La oposición y el gobierno del presidente Sebastián Piñera negociaban el jueves contrarreloj para encontrar un acuerdo sobre la forma de renovar la constitución chilena, mientras la moneda local continuaba desplomándose y el país entraba en su cuarta semana de protestas.
Frente a la opción oficialista que pretende una reforma a través de un Congreso Constituyente -con los actuales legisladores- y la demanda de la oposición de que se establezca una Asamblea Constituyente formada por ciudadanos electos, parecía abrirse paso un mecanismo alternativo que mezcla legisladores y ciudadanos.
En tanto, el peso chileno se depreciaba hasta tocar un nuevo mínimo histórico y el dólar cotizaba a 802,63 pesos chilenos, una cifra histórica e inimaginable hace menos de un mes. Antes del estallido de la crisis, la divisa se cambiaba por entre 710 y 720 pesos chilenos, eso a pesar de que el Banco Central chileno inyectó en la víspera 4.000 millones de dólares a través de licitaciones para frenar la caída del peso.
La caída del peso invocaba entre los distintos sectores el temor de la recesión en la que puede caer Chile si no soluciona pronto su revuelta social, para la que parece no haber una salida fácil ni clara.
El ministro de Hacienda, Ignacio Briones, cifraba en 300.000 los empleos que pueden perderse de aquí a final de año, mientras dirigentes del sector advirtieron que ya se perdieron unos 50.000 puestos de trabajo.
La vida de millones de personas se complicó aún más el jueves con un paro nacional de todos los empleados de los servicios de retiro de basuras que reclaman por la mejora de sus condiciones laborales y salarios, estos últimos promedian los 202 dólares, dijo uno de sus dirigentes.
El ministro de Salud decretó emergencia sanitaria en seis regiones de las 16 en el país debido al aumento de la atención en urgencias y por una paralización de los funcionarios de la salud municipal. La medida permitirá “contar con mayores insumos, pabellones y personal”.
Las atenciones de urgencia también incluyen la inédita cifra de 230 personas que han perdido la visión de un ojo por disparos provenientes de las escopetas antidisturbios de la policía, según afirma el Colegio Médico local.
Debido a esa práctica represiva dos tribunales del país, Antofagasta y Concepción, prohibieron el uso de armas no letales y balines y limitaron al uso de lacrimógenas en las manifestaciones pacíficas.
En tanto, en todo el país se esperan marchas por el primer aniversario del joven mapuche Camilo Catrillanca, asesinado a manos de la policía, un caso que dañó fuertemente la imagen institucional y al entonces ministro del Interior. Catrillanca se ha convertido en el símbolo de la represión policial, que enfrenta críticas por su cuestionada actuación para dispersar las protestas.
Varios miles de personas marcharon pacíficamente en Temuco, cerca de donde vivió Catrillanca, pero terminó con disturbios protagonizados por enmascarados que levantaron barricadas encendidas en el centro.
Marcelo Catrillanca, padre del joven fallecido, pidió a través de los medios locales 'manifestarse con tranquilidad y resguardándose' y agregó que 'no quisiéramos lamentar la muerte de cualquier muchacho, sea mapuche o no mapuche, porque para nosotros sería nuevamente revivir el dolor'.
En la capital chilena pequeños grupos realizaban protestas al atardecer.
“Yo he venido a marchar aquí todos los días desde que se inició este estallido social chileno... espero que por medio de este esfuerzo ciudadano que estamos haciendo podamos realmente hacer una sociedad justa y soberana para el pueblo chileno”, dijo a The Associated Press Fernando Matos de la Parra, compositor musical de 33 años.
El 18 de octubre un alza en la tarifa del metro detonó incendios y ataques en la mayoría de sus estaciones que dieron paso a multitudinarias protestas y saqueos en todo el país en demanda de mejoras en la educación, la salud, la reforma del sistema de pensiones y una nueva constitución que reemplace la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Al comienzo de la crisis Piñera anunció un paquete de leves mejoras sociales a las pensiones básicas y al ingreso mínimo, propuso rebajar los millonarios sueldos de los parlamentarios y subir impuestos a quienes ganan más de 11.000 dólares al mes. Nada de eso atenuó las protestas. Luego anunció una rebaja parcial a los pasajes de adultos mayores en el transporte público y condonar los intereses de las deudas que contraen los estudiantes universitarios e incrementar el ingreso mínimo al equivalente a 470 dólares mensuales.
Los chilenos tienen un sueldo promedio que oscila entre los 500 y 700 dólares.
La fiscalía investiga la muerte de 23 personas en el contexto de las manifestaciones, a las que habría que sumar una persona calcinada en el incendio de un supermercado y otra atropellada durante una protesta esta semana. Hasta el momento las protestas han dejado unos 15.000 detenidos, según la policía.