Repartidores protestan contra precariedad laboral en Brasil
RÍO DE JANEIRO (AP) — Repartidores de aplicaciones protestaban el miércoles en las principales ciudades de Brasil contra la precarización laboral.
Los trabajadores piden mejoras en los pagos fijos, incrementos por cada kilómetro recorrido y mayor protección laboral para trabajar en las calles. La protesta fue convocada a través de redes sociales, sin un liderazgo claro, pese a que cuenta con auspicio de algunos políticos opositores.
En Sao Paulo, decenas se aglomeraron en la Avenida dos Bandeirantes con una bandera que decía “motoboys contra la precarización”. En Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, un grupo montó un acto en la puerta de la Asamblea Legislativa y cantó “¡trabajador unido, jamás será vencido!”. En otras capitales como Río de Janeiro, Brasilia y Recife también había protestas callejeras.
El reparto de comidas y otras compras se ha convertido en una salida para muchos brasileños que perdieron su trabajo o ingresos en la crisis económica causada por la pandemia de COVID-19. El desempleo escaló de 11,6% del trimestre concluido en febrero a 12,9% hasta el trimestre que acabó en mayo afectando a 7,8 millones de personas, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Los informales —75% de los cuales se quedaron sin empleo— han sido los más afectados por la crisis.
El presidente Jair Bolsonaro, criticado por su gestión sanitaria, ha hecho de la economía su principal preocupación desde la llegada de la pandemia. Alertó varias veces que el paro excesivo de actividades puede generar un impacto peor que el del propio virus, al destruir empleos y quitar a muchos informales su fuente de renta.
Además de integrar uno de los sectores peor pagados, los repartidores no cuentan con protección laboral y están expuestos a contagios de coronavirus en un país que ya ha registrado más de 1.400.000 infectados y cerca de 60.000 muertes por la enfermedad.
En las redes sociales se extendió el pedido a la población a que contribuya con el reclamo con un “boicot” a estas empresas, evitando ordenar entregas y colocando notas bajas a las tiendas que trabajan con reparto por aplicaciones.