Representantes de organismos internacionales expresan preocupación por migrantes venezolanos
Representantes de las Naciones Unidas, la Unión Europea y la Organización Internacional para las Migraciones expresaron preocupación por la cantidad de personas que han emigrado desde Venezuela a raíz de la crisis económica y política que vive ese país desde hace varios años.
La alta representante y vicepresidenta de la Comisión Europea, Organización Internacional para las Migraciones, Federica Mogherini, el alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, y el director General de la Organización Internacional para las Migraciones, António Vitorino, sostuvieron en un documento conjunto que hombres, mujeres, niños y niñas venezolanos se han marchado en busca de protección internacional, mientras muchas otras buscan acceso a servicios básicos y oportunidades de empleo.
“Esta es la crisis de refugiados y migrantes más grave y de más rápido crecimiento en la historia de América Latina, y una de las mayores crisis de desplazamiento externo en el mundo”, afirmaron en el documento.
“Con frecuencia viajan a pie durante días y semanas, a destinos tan lejanos como Santiago de Chile, São Paulo en Brasil y Buenos Aires en Argentina, todos ellos a varios miles de kilómetros de su tierra natal. Estas personas buscan seguridad, servicios básicos, trabajo o reunirse con familiares que ya se encuentran establecidos en el extranjero”, aseguraron los representantes de estas entidades internacionales.
Asimismo, establecieron que más del 80 por ciento de los 4,5 millones de refugiados y migrantes venezolanos han permanecido en la región, acogidos por países de América Latina y el Caribe.
Los funcionarios de estos organismos informaron que en los últimos años sus organizaciones han asumido un papel de liderazgo para responder a las necesidades de los venezolanos desplazados.
Como parte de estas acciones, la Unión Europea y sus estados miembros ya habrían movilizado más de 170 millones de euros y han estado a la vanguardia de la respuesta regional, apoyando el proceso de Quito.
Tamién ACNUR y OIM trabajan con más de 200 organizaciones de la sociedad civil, humanitarias y de desarrollo en las Américas para poner en marcha un plan de respuesta integral de 738 millones de dólares, que hasta ahora ha sido financiado en un 48%.