Tribunal Constitucional critica no se cumpla autonomía presupuestaria

Citó los grandes riesgos que sufre la independencia judicial

El presidente del TC, Milton Ray Guevara. (Archivo/Nehemías Alvino)

SD. El presidente del Tribunal Constitucional (TC), Milton Ray Guevara, advirtió que de no respetarse la autonomía presupuestaria de los órganos constitucionales, las bases del Estado social y democrático de derecho quedarían desvirtuadas, y se sembrarían dudas sobre el compromiso que tienen los poderes públicos de concretizar y dar vida a esa cláusula constitucional.

“Esto no significa en modo alguno que esos presupuestos no se ajusten -en la medida de lo posible- a las disponibilidades de la Nación”, dijo al pronunciar la conferencia “Rol del Tribunal Constitucional en un Estado Social y Democrático de Derecho”, en la Universidad Apec.

Planteó que la autonomía presupuestaria ha sido tradicionalmente la más difícil de lograr, a pesar de ser un supuesto indispensable para garantizar las demás dimensiones o manifestaciones de la misma y, consecuentemente, la independencia, imparcialidad y objetividad de los órganos constitucionales autónomos.

“He sostenido que el poder jurisdiccional instaurado por la Constitución del 2010 es un poder de control, y mal podría ejercer su función-que el constituyente le ha otorgado- si no cuenta con los recursos económicos suficientes para desarrollar a cabalidad sus labores, todo lo cual confluya a la independencia de cada uno de los órganos que lo conforman”.

Entiende que garantizar la independencia de un poder árbitro y sancionador fue la razón que motivó al legislador dominicano para adoptar el 28 de julio del año 2004 la Ley 194-04, que en su artículo 3, parte ab initio, dispone lo siguiente: “ El presupuesto del Poder Judicial (...) y del Ministerio Público (...), serán de por lo menos un cuatro punto diez por ciento (4.10%) de los ingresos internos, incluyendo los ingresos adicionales y los recargos establecidos en el Presupuesto de Ingresos y Ley de Gastos Públicos ...”.

Advirtió que los riesgos más graves a la independencia judicial hoy no provienen necesariamente de los gobernantes ni de los sectores económicos conservadores.